Domingo, 20 de Octubre de 2019    
 
22/02/2016 [[Economía]]
¿POR QUÈ FRACASAN LAS EMPRESAS ESTATIZADAS EN VENEZUELA?.
REFLEXIONES SOBRE LA POSIBLE EXPROPIACIÓN DE EMPRESAS POLAR.
por Oscar Bastidas

Desde aquel jocoso ¡exprópiese! del fallecido Chávez hasta estos días, los ataques a las Empresas Polar se han constituido en constante para ocultar la grave crisis económica generada por el harakiri gubernamental con el pretexto de una supuesta guerra económica de una también supuesta oligarquía que dejó de existir al ser sustituida por un capitalismo salvaje de Estado que estatiza y lleva al fracaso todo lo que toca y hasta dueño de areperas es. La recesión con inflación, peor que la estanflación, se veía venir pero Maduro en lugar de preparar medidas contra ella gracias a sus poderes habilitantes, improvisó una Ley de Emergencia Económica que sabía de antemano jamás sería aprobada por la nueva Asamblea Nacional. Hoy, gracias a las vueltas que el “tribunal supremo” le dio a esa ley, las estatizaciones están en el menú ejecutivo y la probable estatización de Empresas Polar cobra vigencia Así, oficialistas que jamás han producido un kilo de papas y militares que solo han aplicado fáciles presupuestos de gastos, agregarán otras empresas a las más de 1.400 estatizadas que sin duda alguna irán también al fracaso sin entender aún porqué la varita mágica de la estatización convierte en añicos todo lo que toca. En descargo del gobierno, esos fracasos no son exclusivos de él, igual pasó con las empresas abandonadas por los colonizadores franceses una vez que Argelia fue liberada, a pesar de la interesante propuesta autogestionaria de los iníciales ocupantes de ellas, y con las más de 400 estatizadas por Fidel en octubre de 1960. Lamentablemente también pasa con empresas en crisis o quebradas cuyos trabajadores pretenden recuperarlas para mantener sus puestos de trabajo. ¿Por qué esos fracasos?. Las siguientes líneas introducen reflexiones sobre sus causas. 01. - LOS ATRIBUTOS DE LAS EMPRESAS EXITOSAS. Este gobierno solo estatiza empresas exitosas, jamás las que tienen problemas; aunque esta afirmación parezca superflua por encerrar una verdad muy evidente, la utilizaremos como punto de partida. ¡Claro!, el éxito de la empresa se une al de sus propietarios, representantes de la supuesta oligarquía a desmontar, razón por la que los utilizan como puching ball durante un tiempo hasta que asestan el golpe estatizador. Pero… ¿los interventores conocen los factores de éxito de las estatizadas?, ello es clave para comprender sus fracasos. Normalmente no, de tener experiencias administrativas y gerenciales pocas veces nivelan las exigencias de las empresas estatizadas.

Desconocen por ejemplo, que las empresas son constituidas para enfrentar situaciones o realizar sueños de sus fundadores, quienes les imprimen sellos personales con base en el conocimiento de la situación y los detalles del sueño; son quienes las ponen en marcha y las mantienen en funcionamiento mediantes sus esfuerzos y los de directivos y trabajadores que estructuran redes humanas decantadas en el tiempo con responsabilidad técnica y social. Efectivamente, el diseño apropiado del producto o servicio a prestar y sus beneficiarios o clientes; la determinación de la tecnología, el proceso productivo, el perfil del personal, y las fuentes financieras; la selección de la forma jurídica y las herramientas de gestión y contables; todo esto al mismo tiempo que transmiten valores y generan relaciones humanas, conceden a los fundadores un savoir faire o concepto especial de sus empresas. Pero la reflexión no queda allí, los fundadores le imprimen a la empresa sus pretensiones, una parte bajo el manto formal del estatuto y la Misión, otra en la Visión o deseo de cómo quieren que sea al cabo de cierto tiempo, y la tercera, normalmente no explicita, lo que desean con ella para ellos mismos, sus familias, el país, y las generaciones de relevo. Ese conjunto de elementos estratégicos puede resumirse como Fuerza Fundante, suerte de poder especial que permite a los fundadores colocar los rieles que direccionarán la empresa. Concepto y direccionalidad, lo querido con la empresa y hacia dónde dirigirla, sumados a los riesgos de inversión y a la identificación de la empresa con las redes humanas que conforma, hacen que sus actores desarrollen dos sentimientos muy especiales: sentido de propiedad y sentido de pertenencia; ven a la empresa como hija propia y bajo el precepto legal del buen padre la cuidan y conducen, preocupándose incluso por la formación de generaciones de relevo. Nada de esto conocen los improvisados interventores al tocar las puertas de las empresas caprichosamente estatizadas; solo tienen dos opciones las mantienen en ese estado o fracasan. 02. - REDES SOCIALES Y EL EJE PROVEEDORES – PRODUCCIÓN – CLIENTES. Toda empresa, jerárquica u horizontal, posee tres dimensiones: la estratégica en la que se forjan los sueños y planes, la operativa en la que se convierte los sueños en realidad, y la coordinación o gerencia, ubicada entre ambas a manera de bisagra, que coordina las operaciones. Entre esas dimensiones se desarrollan dos movimientos: uno iniciado por fundadores y propietarios que a manera de cascada se dirige de lo estratégico a la dimensión gerencial y luego a la operativa, y otro horizontal Proveedores – Producción – Clientes, que la atraviesa a manera de eje de lado a lado. La sinergia entre ambos movimientos se concentra en mayor proporción en el nivel coordinador o gerencial del cual depende el monitoreo cotidiano.

En la dimensión operativa se encuentran los operarios o trabajadores; y el peso de ellos en la organización, simplificando pues el desarrollo de este aspecto no cabría en los espacios destinados a este documento, dependerá de si actúan en organizaciones burocráticas, participativas o autogestionarias. En las burocráticas como los ministerios y el ejército, se siguen las pautas tayloristas de la división del trabajo por lo que sus actores centran su atención en cumplir órdenes y realizar las actividades cotidianas; carecen de una visión de conjunto que les permita comprender y menos dominar el funcionamiento de los movimientos descritos, lo que explica porque los trabajadores de un ministerio o una empresa sencilla y los soldados rasos son fácilmente sustituibles. Al contrario, si la empresa cuenta con operarios especializados y de ellos depende la calidad de los productos, deben ser necesariamente consultados y hasta participan en decisiones junto a los directivos así que la empresa jamás podrá funcionar sin ellos; los técnicos cerveceros y los químicos especializados en fórmulas alimenticias de Empresas Polar, ilustran este ejemplo. En el caso de las autogestionarias, aquellas en las que todos sus actores poseen la doble condición de propietarios y trabajadores y todos participan en la dimensión estratégica (asamblea) aplicando el principio democrático de “una persona un voto” y se rotan en las actividades de coordinación y operativas, jamás una estatización podrá realizarse. - No toda empresa pública fracasa. No es lo mismo estatizar que constituir. Existe la falsa creencia de que toda empresa pública está condenada al fracaso y nada más lejos de la realidad; existen numerosos casos exitosos, y no solo de los ideales países nórdicos. Cuando una empresa pública es constituida por funcionarios idóneos y técnicamente capacitados que desarrollan apropiadamente los dos movimientos señalados constituyendo redes humanas solidas, la opción de éxito se acrecienta; en nuestro país destacaron en su momento Petróleo de Venezuela S.A. (PDVSA, 1976) y el Metro de Caracas (enero 1983). Por el contrario, si con una empresa pública sucede como en las estatizadas y cada nuevo presidente llega con su propio equipo de sabelotodos portadores de un carnet político y que igual dirigen una empresa de salud, que una agrícola o de aluminio, esa empresa fracasa. 03.- TOMAS DE EMPRESAS POR TRABAJADORES. Desde joven, quien esto escribe ha prestado especial atención a estos casos. El primero observado fue la toma por sus trabajadoras de una empresa productora de medias ubicada en el centro de Caracas durante diez días, ellas pudieron mantener la producción mientras había inventario de telas e hilos y un grupo de estudiantes vendían las medias en variados espacios. Se había roto la red proveedores – producción – clientes, hasta allí llegó la toma.

Otra experiencia fue la de Industrias Metalúrgicas y Plásticas Argentina (IMPA) de Buenos Aires, fundada en 1910, nacionalizada en 1945 por el gobierno de Perón y convertida posteriormente en cooperativa durante el gobierno de Arturo Frondizi; en 1997, por altas deudas, su directiva despidió 140 trabajadores que luego ocuparon la fábrica recuperando sus fuentes de trabajo, jamás el IMPA recuperó sus niveles productivos. Para el momento de la visita de quien suscribe (mayo 2005), se veía solo un edificio vacío y lúgubre que a duras penas producía envases, bandejas descartables y productos menores de aluminio: Por sobrevivencia y orgullo, quienes la mantenían, habían iniciado su conversión a centro cultural "La Fábrica Ciudad Cultural", desde 1999. Así como el IMPA, numerosos casos de empresas recuperadas por los trabajadores vía cooperativas han fracasado. Por el contrario, la formula española de las sociedades anónimas laborales (SAL), mediante la que los trabajadores aportan capital propio y adquieren los activos de las empresas en las que laboran con problemas o a punto de quebrar para con ellos constituir otras y salvar sus puestos de trabajo, son exitosas en un alto porcentaje. Igual sucede con las cooperativas de trabajadores accionistas de Quebec, Canadá; gracias a ellas los trabajadores adquieren acciones de la empresa en que laboran con efectos positivos visibles e inmediatos pues los incorpora en la instancia estratégica (asamblea de accionistas), dependiendo del porcentaje accionario, pueden ocupar puestos en las unidades administrativas y de control dependiendo de condiciones estatutarias o legales, y les potencia su sentido de pertenencia con el de propiedad. Las empresas de capital cerrado francesas, en las que los trabajadores posean el 3 % o más del capital, pueden formar parte de la directiva siempre que sean propuestos por el conjunto de trabajadores y la asamblea de accionistas lo apruebe, van en la misma dirección de las anteriores, al igual que los planes de participación de los empleados en el capital (Employee Stock Ownership Plans, ESOP) de Estados Unidos en los casos en que permite a los trabajadores apropiarse de la empresa por pase a retiro de los propietarios Estas fórmulas de participación accionaria permiten a los trabajadores acceder paulatinamente a la propiedad de las empresas con las ventajas de ser copropietarios, ocupar cargos directivos, apropiarse de información y decidir en niveles directivos al mismo tiempo que laboran en ellas, y conforman una apropiada generación de relevo. Una hipótesis: la opción de éxito de una empresa expropiada es directamente proporcional a la conservación de sus redes humanas, particularmente la del eje Proveedores – Producción – Cliente, por quienes intervienen en los niveles estratégicos y directivos. 04. – EXPROPIACIONES Y ESTATIZACIONES.

El artículo 115 de la Constitución Nacional “… garantiza el derecho de propiedad. Toda persona tiene derecho al uso, goce, disfrute y disposición de sus bienes. La propiedad estará sometida a las contribuciones, restricciones y obligaciones que establezca la ley con fines de utilidad pública o de interés general. Sólo por causa de utilidad pública o interés social, mediante sentencia firme y pago oportuno de justa indemnización, podrá ser declarada la expropiación de cualquier clase de bienes”. Desde aquel ¡exprópiese!, las amenazas de expropiaciones no han cesado y, aunque Maduro las aplica en menos cuantía que Chávez, posiblemente por quedar menos por expropiar, las últimas se dirigen a Empresas Polar. Nacionalizar, estatizar, confiscar y expropiar son términos que tienden a confundirse; lo que en ocasiones se anuncia como expropiación
“termina siendo una confiscación, ya que la primera modalidad requiere de una sentencia y de una indemnización, mientras que la segunda es un hecho de fuerza en la que se incautan o privan de las posesiones o bienes sin compensación alguna”1. Con cualquiera de estas denominaciones, estatizar es el más cómodo para los pseudo-revolucionarios por lo que se ha convertido en la panacea de sus gobiernos; sus impulsores, sin experiencias productivas como se señaló, ven en ella la opción de proveerse fácilmente de dinero y activos para saciar sus apetencias y comprar conciencias y votos. El caso más cercano es el cubano; el 13 de octubre de 1960, mediante las leyes 890 y 891 fueron estatizadas más de 400 empresas y 44 bancos con 325 sucursales. Abarcaron desde el conocido Ron Bacardí, 105 centrales azucareras, 47 almacenes de víveres, 16 molinos de arroz, 18 destilerías, 6 fabricas de bebidas alcohólicas, 5 de lácteos, siete de productos alimenticios, 2 de aceite, 11 torrefactoras de café, dos fabricas de chocolate y 1 molinera, pasando por 61 textileras, 19 empresas de construcción, 13 marítimas, 8 de envases, 8 de ferrocarriles, 6 metalúrgicas, una de electricidad, hasta 3 de jabón, 4 de pintura, 3 químicas, 7 papelerías, 3 farmacias, 13 tiendas por departamento, y 11 circuitos cinematográficos entre otras. Las que pertenecían al sector agroindustrial pasaron al Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) presidido por el mismo Fidel Castro. Todas decayeron, no fue suficiente la voluntad de los trabajadores, a la ruptura de redes internas se sumaron las de los tejidos industrial – financieros del entorno organizacional, los cierres se convirtieron en el foco del momento.
El gobierno venezolano, en su afán de ser mas revolucionario que otros, ha expropiado más de 1.400 empresas privadas de diferentes tamaños y en diferentes regiones; si se agregan las intervenciones ejecutadas sin garantías judiciales y sin indemnizaciones, muchas de ellas conduciendo a la liquidación de la empresa, el total se potencia. Los casos más conocidos son
1 Ver http://www.venelogia.com/archivos/2922

CANTV, Electricidad de Caracas, Lácteos Los Andes, Siderúrgica del Orinoco (Sidor), Banco de Venezuela, Grupo Santander, Café Madrid, Café Fama de América, Agropatria, Venirauto, las cementera Lafarge, Holcim y Cemex. Ese listado aumentó gracias a las expropiaciones y confiscaciones de tierras realizadas con base a la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario; Un caso ilustrativo es el de la Compañía Anónima Venezolana de Pulpa y Papel (Venepal, 1954), empresa tomada por los trabajadores en agosto de 2003 y expropiada con el nombre de Industria Venezolana Endógena de Papel (Invepal) en enero de 2006 como “histórica victoria” así: “La nacionalización de Venepal y su administración bajo cogestión obrera reivindica la capacidad que tenemos la clase obrera para hacer avanzar esta revolución en la única dirección que garantiza su victoria: completar la revolución avanzando hacia el socialismo. Como habíamos previsto los marxistas, esta victoria ha servido para reactivar las heroicas luchas de los trabajadores de otras empresas cerradas. Se abre una nueva etapa, donde la clase obrera jugará un papel principal”. Invepal sería utilizada para una supuesta cogestión Estado – Trabajadores, fiasco que resultó ser una participación accionaria pues los trabajadores no tomarían decisiones como aportantes de fuerza de trabajo sino de simples asociados a la Cooperativa Venezolana de Industria de Pulpa y Papel (Convinpa) poseedora del 49% de las acciones frente al estado con un 51%: ¡“Socialistas aplicando capitalismo puro!. Luego de que el gobierno impuso los consejos de trabajadores y el esquema de empresas socialistas, no habían transcurrido nueve meses cuando los directivos de Invepal asociados a la cooperativa fueron expulsados de ésta por irregularidades administrativas en la empresa. Finalmente, la fracasada cooperativa devolvió las acciones al Estado. Nadie mejor que el profesor Héctor Lucena para resumir la situación:
“Hay que resaltar que aquí en Venezuela son más los casos de empresas que han sido estatizadas, estando en plena normalidad o con un aceptable funcionamiento. El gobierno estatizador lo justifica como una necesidad de controlar sectores que considera estratégicos, o en otros casos se trata de estatizaciones por retaliaciones, y aquí nos encontramos las más diversas y en algunos casos con muy pocas razones económicas para tales decisiones. Con esto se destaca que hay frecuentemente más razones políticas que económicas en las estatizaciones, que estas últimas razones son más bien subalternas”2. Qué hacer con estas empresas ha sido una interrogante frecuente cuyas respuestas van desde conducirlas mediante la “cogestión” señalada, pasando por que vayan a manos de los trabajadores, hasta las de regresarlas al sector privado como propone Conindustria.
En síntesis, el gobierno desarrolla una política de violaciones sistemáticas de los derechos de propiedad privada soportada sobre la amenaza de expropiar toda empresa de ciudadanos nos afectos al régimen. Si a este panorama se agrega la inconstitucional Ley de Emergencia Económica, pareciera que las expropiaciones, apropiaciones permanentes y temporales de
2 Ver http://www.elmundo.com.ve/firmas/hector-lucena/empresas-recuperadas-y-estatizadas--distincion-nec.aspx

empresas y activos, intervenciones, invasiones y supuestos rescates de tierras aumentarán las amenazas a las empresas, constante gubernamental de la que Empresas Polar no ha sido ajena.
05.- EMPRESAS POLAR. Empresas Polar, denominada así desde 1991, es una corporación industrial con 75 años de presencia en el país y actividades diversas en los sectores de alimentos, bebidas alcohólicas y productos de consumo masivo, que desde 1943, 1951 y 1960 produce tres de los más apreciados productos del consumidor venezolano: Cerveza Polar, Maltín Polar y Harina PAN.
Sus productos son: cervezas, y bebidas no alcohólicas a base de malta; producción de vinos y sangrías a partir de viñedos propios; y bebidas gaseosas, jugos, té frío, agua mineral, bebidas deportivas, bebidas energéticas y otras gasificadas. En cuanto a alimentos posee plantas industriales como procesadoras de arroz, avena, harina precocida, aceite, fabricas de pastas, margarinas, vinagres, mayonesa, salsas, alimentos del mar, mermeladas, bebida achocolatada, helados, alimentos balanceados para animales, jabones, detergentes y suavizantes de ropa. Cuenta con 28 plantas y 191 agencias, sucursales y centros de distribución en Venezuela, una planta productora de alimentos en Colombia y otra de malta en Estados Unidos; sus productos se comercializan también en otros países de América, el Caribe y Europa3. Desde los 50s inició actividades en lo social mediante la Asociación Civil y en 1977 se crea la Fundación Polar, conocida desde el 2006 como Fundación Empresas Polar. En 1991 construye el Centro de Atención Nutricional Infantil Antímano (Cania), institución se especializa en el manejo interdisciplinario de la malnutrición infantil; y desde el 2009 posee el Centro de Desarrollo Deportivo Empresas Polar el Edo. Carabobo para disciplinas deportivas por niños y jóvenes. La calidad y cantidad de puestos de trabajo de Empresas Polar hacen de ellas un sector apetecible para laborar para un alto porcentaje de venezolanos; si se añade el reconocimiento a los esfuerzos del grupo por llegar a los hogares pese a la crisis y constantes controles y obstáculos gubernamentales, y una Responsabilidad Social expresada en una amplia gama de programas sociales entre los que destacan los deportivos y la labor de la Fundación Polar, es obvio que el costo político de estatizarlas sea muy alto.
Sus actividades productivas y de responsabilidad social hacen de esas empresas un grupo reconocido y apreciado; encuestas recientes de Datanálisis señalan que al menos el 80% de los venezolanos declara “sentirse cercano a Empresas Polar”; 98% tener confianza en sus productos; 78% que es la institución empresarial más prestigiosa, y 92% evalúa positivamente su gestión “por el bienestar del país”. Dato adicional: 92% considera que la solución de los
3 Ver lista de alimentos en https://es.wikipedia.org/wiki/Empresas_Polar

problemas del país “pasa por un acuerdo entre el sector privado y el sector público, basado en el respeto mutuo y la racionalidad de las políticas aplicadas para atender la crisis”4. 06. – ¿QUIÉNES CONDUCIRÍAN LAS RIENDAS EN CASO DE EXPROPIACIÓN?. Los ataques de Maduro a las empresas se han incrementado en los últimos días, pareciera no observar el alto costo político de esa acción; de haberlo decidido ya debió designar el equipo interventor. ¿Quiénes?, en el país tenemos excelentes profesionales de la administración y la gerencia, pero no basta, es necesaria la experiencia aplicada y Empresas Polar es un complejo especializado cuya marcha solo será posible si el mismo equipo que la conduce continúa, no existe otro capaz de conjugar los múltiples roles que las variadas actividades de ellas exigen. Es de ingenuos pensar que el tejido humano construido a lo largo de su existencia se conservará intacto y a favor del interventor, los despidos y las renuncias estarán en la agenda; también de ingenuos que directivos y trabajadores obedecerán sumisamente órdenes intervencionistas, y que la ciudadanía beneficiaria de los programas sociales guardará silencio. No es de ingenuos que las nominas engordarán con militantes del PSUV como sucedió con PDVSA. No serán precisamente los gerentes fracasados de las estatizadas empresas de café quienes mantendrán a flote a Empresas Polar, tampoco quien impulsó los fracasados consejos obreros de Sidor ni quienes llevaron a PDVSA a la obesidad laboral y al endeudamiento actual, menos los militares que de ser nombrados solo cumplirían órdenes. A todos les quedará grande esa labor, ninguno querrá meterse en ese embrollo. - A MANERA DE CIERRE. ¿POR QUÉ FRACASAN LAS EMPRESAS ESTATIZADAS?. Toda intervención, así fuese una simple inspección de carácter tributario o legal, interrumpe la normalidad organizacional; si ella impacta el concepto y la direccionalidad de la empresa, sus niveles directivos y estratégicos, sus redes humanas, particularmente el eje Proveedores – Producción – Clientes, y sobre todo la confianza y los sentidos de propiedad y de pertenencia de sus actores, el tren empresarial se descarrila y se inicia ipso facto la agonía y muerte de la empresa intervenida. Una intervención o expropiación tendrá visos de exitosa solo si existe previo acuerdo entre las partes como debería suceder si se esgrime la “utilidad pública” como razón valedera y no para manipular seguidores; mantener los atributos de empresas exitosas no pareciera ser la intención de un gobierno acostumbrado a estatizar al estilo borrón y cuenta nueva.
Deseos de venganza construidos sobre resentimientos sociales no son buenos consejeros, con ellos el gobierno quedará más desnudo en cuanto a su harakiri económico. Afortunadamente las
4 Ver http://sumarium.com/lo-que-dice-las-encuestas-de-datanalisis-sobre-empresas-polar/

reservas morales de la amplísima mayoría de los venezolanos fortalecen una resistencia cabal encauzada en la ruta democrática y por ella continuaremos. Estatizar Empresas Polar es condenarlas al cierre y sería el fracaso mas estruendoso y visible del gobierno. Esa acción no tiene justificación salvo la construir una cortina de humo sobre los problemas generados por el harakiri gubernamental y los frustrados intentos por cerrar filas de sus cada vez mas menguados seguidores; el rey quedará desnudo y hasta los mismos oficialistas extrañarán las arepas de Harina Pan y las polarcitas bien frías previas a sus obligadas marchas.


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