Domingo, 20 de Octubre de 2019    
 
10/05/2017 [[Sociedad]]
YO TAMBIÉN TENGO AMIGOS CHAVISTAS
La necesidad de reconciliación y de justicia
por José Gregorio Delgado Herrera

Jose Gregorio Delgado Herrera

Todos y todas estamos afectados, algunos tienen oportunidad de hablar o de escribir, en medio de este viacrucis que nos ha tocado vivir, una Venezuela empobrecida y en llamas, un país en diáspora, una patria cubierta de hambrientos y enfermos, cuando no llegan a acrecentar la cifra negra de muertos por hambre y falta de medicamentos sin descartar las victimas de la inseguridad galopante a diario. En este país no quiero vivir, por eso, apuesto al cambio, y eso me hace a los ojos del desgobierno un “contrarevolucionario”, moentras que a los ojos de la oposición sea un defensor de la democracia.

Escribo estas líneas después de leer las “cucharadas” de JUAN un conocido y apreciado chavista, revolucionario de corazón y de acción, que no llego a nombrar, por respeto y prudencia, pues estas líneas en algún momento se pueden hacer públicas, si las condiciones del país lo permiten, solo diré que se llama JUAN, como el evangelista amigo de Jesús, lo considero mi amigo, aunque, el tiempo y las distancias nos han dado ocasiones muy puntuales de dialogar y compartir sueños, además creo que lo hago también por respeto a sus ideas y reflexiones al reconocer que de siete hijos, seis son “escuálidos” (calificativo popularizado por el comandante Chávez) y el sigue siendo un revolucionario soñador, al igual que muchos chavistas que me he encontrado por estos caminos de la patria, los cuales muy en el fondo o en forma pública reconocen que tampoco quieren vivir en un país como el que tenemos. Por una sencilla razón, se consideran chavistas y revolucionarios, pero, admiten no ser “maduristas”, en el fondo son soñadores como JUAN y como yo.

Escribo porque yo también tengo amigos chavistas, con la mayoría puedo dialogar, dado que no son “enchufados” en el desgobierno y reconocen que la vida de hoy en Venezuela no es la Revolución que soñaron y por la cual salen a la calle con sus ideas socialistas, pues a la final, reconocen que tampoco es socialismo lo que hoy se muestra. Escribo porque la paz se logra más con las palabras que con las balas, y en algún momento se hará la historia de los caídos en 18 años de revolución, por supuesto me refiero a los caídos en marchas y protestas que reclaman cambios y un país diferente, con un gobierno distinto, un gobierno que entienda el mensaje bolivariano y que no se empeñe en masacrar la democracia y a los demócratas, sean estos revolucionarios o contrarevolucionarios, pues los muertos los ha puesto Venezuela en los dos bandos que se empeñaron en polarizar y en diferenciar como “enemigos”.

Escribo desde el corazón y la memoria, así que, retomo las líneas de Juan para escribir mis propias “cucharadas”, aunque nunca he sido trabajador de la construcción, si podría decir que soy constructor de sueños, delante de este amigo que escribe a su generación, en la cual compartimos, aunque apenas yo ande en mis 57 años, y JUAN podría ser mi papá, dado que me lleva 20 años por delante, lo conocí en sus andanzas por el cooperativismo y por su condición de promotor social, coincidimos en las aulas del PEADS, un programa de estudios abiertos de la ULA, un sueño compartido que murió al desaparecer sus fundadores. Como todo proyecto humano que no echa raíces profundas y se cultiva en el culto a la personalidad del líder. Sin que esto sea negación de gente soñadora que supo aprender para su vida de trabajo social y algunos para andar por los caminos de la política, gente de izquierda o derecha con vocación de servicio o funcionarios públicos, que se formaron en su carrera de promotores sociales a través del PEADS, algunos tomaron los caminos del chavismo y otros los encuentro en la oposición, cada uno con sus experiencias de vida.

JUAN vivió y sufrió la IV República, y seguramente también la V República, aunque mantiene su esperanza, cosa que no han logrado las grandes mayorías populares que se entregaron de corazón al proyecto bolivariano, transformado en una revolución por un “salto atrás” y que muchos chavistas no reconocen en esta historia viva, por recordar a Jorge Olavarria, mentor y padre político de Chávez, que muy temprano supo descubrir el proyecto chavista, si recordamos su famoso discurso del 5 de julio en el fallecido Congreso de la República, ocasionalmente interrumpido por Luis Alfonzo Dávila, último Presidente del Congreso. En las profundas catacumbas del pueblo, y en conversaciones amistosas algunos reconocen este sufrimiento real, aunque, en público no lo digan por ahora.

Uno de los grandes males de esta “Revolución” ha sido la división de las familias, hasta el punto de tratarse como enemigos, afortunadamente JUAN no entra en esta categoría de familias desmembradas por la ideología, en su narrativa habla de “enemigos históricos” que propician pobreza, explotación, vejámenes, sentimientos que los opositores atribuyen a los gestores del desgobierno…. Pues los cambios prometidos no llegaron: la lucha contra la corrupción, disminución de la pobreza, calidad de vida para todos y una nueva forma de hacer política, todo a partir de la nueva Constitución.

JUAN expresa su experiencia personal de armonía familiar, recordando su juventud, donde habían distintos bandos o grupos en el contexto ideológico político, al intentar recordar, por supuesto que sería en mi caso un “puntofijista”, si lo relaciono con un creyente en la Constitución de 1961, aunque en algunas cosas me calificarían de “cabeza caliente”, al aspirar cambios sociales y políticos, me gradué de abogado, apenas un año después de la salida de la militancia copeyana de JUAN, 1984, pero la verdad sea dicha, sin llegar a ubicarme entre los “copeyanos de izquierda”, alimenté mis años universitarios en el comunitarismo ideológico social cristiano, gracias a la influencia del maestro don Lino Arias-Bustamante, con sus jornadas internacionales en la ULA y mi propia tesis, para diferenciar el comunitarismo cristiano del comunitarismo ideológico, en mucho por la influencia de las comunidades eclesiales de base y algunos aspectos de la Teología de la Liberación, allí seguramente, tendríamos fuentes parecidas de espiritualidad con compromiso social, como lo señala JUAN. Por supuesto, no puedo compartir la “lucha de clases” y el carácter irreconciliable entre los grupos sociales, mejor resulta promover la diversidad de organizaciones que representan intereses distintos, pero, complementarios, compartiríamos la lucha contra lo explotadores de los trabajadores y los líderes políticos que manipulan al pueblo en elecciones o en la gestión de gobierno.

No nos puede extrañar que mutuamente se atribuyan equivocaciones y el estar del lado incorrecto de la vida, en medio de las vicisitudes compartidas, pero, sin llegar al exterminio y la muerte del enemigo político, esta acción se potenció por las alternativas guerrilleras de los 60, inspirados en la inacabada revolución cubana, revivida por el chavismo, para atraer a los izquierdosos y disfrazar sus tintes militaristas, repotenciados después de la siembra del Comandante, aunque, siempre estuvo en el tapete gubernamental.

Creo que algo positivo de la IV República, fue la pacificación, aunque lamentablemente después de muchos muertos que todos debemos lamentar. La confrontación entre adecos, copeyanos y comunistas, seguramente tuvieron sus momentos sangrientos, pero, después de la pacificación la convivencia democrática rindió sus frutos, allí está uno de los aspectos que no entienden los extremistas de la oposición y del gobierno, por eso, insisten en la violencia que la gran mayoría de los venezolanos rechazamos, pero, nos ha tocado vivir con ella y experimentar sus pasos sangrientos, la alternativa no está en los fusiles, aunque sea por decisiones como las de Camilo Torres o las del Chema Saher, cuyas vidas nos tocó leer en la curiosidad de la juventud, sedienta de héroes y ejemplos revolucionarios.

Los errores históricos entre los partidos, dan paso a las dictaduras y los golpes de estado en nuestra historia patria, comparto con JUAN su análisis de percepción de los gobiernos democráticos, en general el pueblo siempre concluye que el gobierno anterior fue mejor que el actual, ya lo viven los chavistas y “maduristas”. Donde si hay un desacuerdo es en su visión de la democracia en el período 1958 – 1998, repitiendo el discurso de los 40 años como “dictadura disfrazada de democracia”, la democracia ciertamente tuvo sus errores, pero, tampoco hay que llegar al extremo de negar sus logros y mucho menos entenderla como dictadura.

Tarde hemos descubierto que el error no estaba en el texto constitucional de 1961, derivado de un pacto político y una visión social, este Pacto de Puntofijo, se agotó en sus lineamientos, desde finales de los 70, de allí el gran error de no haber aprovechado los estudios de la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado, nacida en el 84, las advertencias sobre las reformas puntuales al texto constitucional o las leyes necesarias para desarrollar sus contenidos. Después de los golpes fallidos del 92, la dirigencia política pensó más en sus intereses de partido que en los intereses del país, de allí el surgimiento y triunfo de la candidatura de Hugo Chávez en 1998.

Por cierto, en esa época no se habló nunca de “revolución” el mensaje fue “ya hay chance para una Asamblea Nacional Constituyente”, el pueblo venezolano de 1998, por mayoría respaldó la Constituyente. El gran engaño fue el control partidista de ese proceso y la manipulación de la voluntad popular expresada desde el referendo consultivo hasta la conformación de la ANC. De esa vivencia soy testigo, dada mi condición de candidato a la Constituyente y por ser funcionario del Congreso de la República, la experiencia del 99 deja claro el peligro que representa el dar un “cheque en blanco” mediante el voto, a unas bases comiciales elaboradas por el convocante presidencial, el régimen instalado a partir de 1998, muestra al mundo un gran defecto: las acciones gubernamentales al margen del texto constitucional de 1999. Y de allí su mote de Revolución.

Precisamente como aspirante a Constituyente, recibo apoyo del CONAPI, institución legal de apoyo a la integración de los “incapacitados” nacida en la ley de 1993 que apoyamos, pero, también de opositores y chavistas en el tema de recolección de firmas y la campaña fugaz, con un resultado en el DF de 9 mil votos, una experiencia de encuentro desde las diferencias a partir de una condición común la discapacidad.

La mejor Constitución del mundo, fue elaborada con un criterio participativo, que no se ha dejado manifestar a plenitud, por el tutelaje presidencial al poder popular, y la manipulación partidista de expresiones organizadas del pueblo venezolano y de la sociedad civil, un sujeto histórico, que desde dos perspectivas se incorporó al texto constitucional, para sustentar el pacto político a favor de la democracia, con énfasis en la participación ciudadana, allí tenemos en común JUAN y yo la creencia y apoyo a la democracia participativa y protagónica, últimamente transformada en democracia revolucionaria, según el Plan de la Patria.

El pueblo organizado, manipulado para estar al servicio de un proyecto político, desvirtuado desde sus fundamentos constitucionales y que popularmente fue rechazado en su propuesta socialista, si se valora el resultado del referendo constitucional de 2007, ganado por la opción del NO, a pesar de la maquinaria gubernamental y las manipulaciones de los resultados. Muchos apoyamos la no reforma por considerar a la Constitución bolivariana un documento valioso y representativo de un momento democrático, es una Constitución, sembrada en la vida venezolana, bajo el recuerdo de los muertos de la vaguada de Vargas, que debe ser defendido como un texto democrático y plural, para nuestra realización como país.

Ciertamente, los errores de la oposición nadie los niega, pero, no es el punto a destacar en estas líneas. Vivimos al calor de las palabras para justificar la existencia de dos bandos o dos visiones del país, diferencias generacionales que se igualan en un propósito común: los deseos de cambio. Así como en el proceso constituyente, la gran mayoría de los venezolanos lo expresó, hoy desde las oposiciones también se buscan alternativas para los cambios, y se asoman vientos de un nuevo momento constituyente, no exento de peligros y dudas razonables, tomando en cuenta el carácter electorero que siempre se destaca en la Revolución, al destacar la soberanía popular expresada en el voto, en lo inmediato es un equivoco apoyar otra Constituyente.

Los aspectos sociales y políticos que se relacionan con el socialismo del siglo XXI, se implantaron de espalda a la voluntad popular por la insistencia en los poderes legislativos presidenciales, mediante leyes habilitantes que injertaron todos los aspectos negados en el referendo de 2007, así como las repetidas violaciones constitucionales continuadas en los años posteriores hasta el presente, ese es uno de los factores que deslegitimó al gobierno o los gobiernos de Chávez, sin olvidar la enmienda inconstitucional de la reelección indefinida del 2009, que enterró el principio de la alternabilidad en el ejercicio del poder y disminuyó la calidad democrática del régimen, en abierta contradicción con el pensamiento bolivariano.

Yo no podría compartir que “con los adecos se vivía mejor”, aunque, no se pueden negar las diferencias evidentes, gracias al “boom petrolero”, que por cierto, se disminuyó en la gestiones copeyanas y en Caldera II, el justificativo para esta expresión puede estar en la Doctrina Petrolera de Rómulo Bentancour y Pérez Alfonso, y las diferencias por vivir en este tiempo del régimen chavista, donde la riqueza petrolera se dilapidó y dio paso a la corrupción republicana de mayor magnitud, el rentismo petrolero al extremo y el populismo, sin dejar las reservas para las “vacas flacas” que se evidenciaron desde el 2008 y se destapan en el 2016. ¿Cómo se puede explicar que con un barril a 100 $ y más, con un presupuesto paralelo y la mayor chorrera de billetes de nuestra historia republicana, hoy se haga visible la miseria de un pueblo hambriento?, sin los cambios soñados por muchos.

JUAN debes recordar que durante las gestiones de Chávez, siempre se presentó el presupuesto nacional, con estimaciones por debajo del precio real del barril petrolero, la pobreza que le criticamos a los adecos, se ha convertido en un fenómeno repotenciado que se expresa en la pobreza chavista de hoy. Que no tiene precedentes en la época adeco-copeyana, en los niveles y magnitudes con todo y los “malabarismos” del INE.

Amigo JUAN todos en Venezuela tenemos sueños y esperanzas, te felicito por cumplir tu sueño, pero, lamentablemente los restantes millones de compatriotas podrían decirte que: “nos truncaron los sueños”, si lo quieres ver en los 3 millones de personas con hambre, visibles en las calles en adultos y niños; o en los que han salido del país, otros 3 millones, te podrían decir que la “Revolución bonita” es un cuento chino. El asunto amigo es que hasta las luces del túnel se las han robado y el pueblo desesperanzado y pobre, termina por añorar la “guanábana” o la “naranja” para paliar el hambre.

A mi que me explique el INE si el promedio de miembros de familias está, entre 3 y 5 integrantes, por casualidad tu familia y la mía están por encima del promedio, ¿Quién puede creer los de 6 millones de familias recibiendo el CLAP?, si Maduro en sus palabras de Mayo de 2016, se refirió a los Comités de Abastecimiento y Producción Comunitarios (Clap) afirmando que “ya tenemos más de 9 mil 294”. Me vas a decir desde tu experiencia personal que hoy pueden haber 40.000 CLAP, para atender 6 millones de familias, además de las múltiples cosas que les toca distribuir, a parte de la comida; esa experiencia ya la vivimos con los consejos comunales y el sueño participativo es una pesadilla popular, si en siete años 2009 – 2016, casualmente se lograron 40.000 consejos comunales, si en diez años, 2007 – 2017, solo hay 4.000 comités de personas con discapacidad, ¿cómo fue el milagro organizativo de los CLAP en un año? Allí está en maqueta el nuevo poder popular, un sueño que tú y yo hemos compartido, el pueblo organizado como sujeto político, un pueblo de ciudadanos que se empodera de sus decisiones y acciones, para ser el factor social de los cambios soñados. Como te lo decía en nuestro encuentro en el homenaje al Comandante Fidel, el tema es que, no se dejan madurar las propuestas organizativas y todo es un show mediático, en TV se les dan recursos y funciones, pero, ¿dónde está la contraloría social de estas experiencias “populares”?. ¿Dónde están sus contenidos educativos y su autonomía?, ¿Dónde está su base social?

En este escenario los sueños desde la educación popular o ciudadana, que hemos compartido en los últimos 30 años, se convierten en pesadillas de “cementerios” organizativos: asociaciones de vecinos, cooperativas, círculos bolivarianos, comités de tierra y agua, mesas técnicas, consejos comunales, comunas, etc., etc. Sin organización el poder popular o comunal no pasa de ser una buena promoción de sueños, pero, sueños incumplidos, con un bello discurso televisivo, las contralorías sociales fueron buenas hasta que llegaron a acumular 100 mil denuncias de revolucionarios y funcionarios, incursos en corrupción. Las comunas fueron buenas, hasta que se llego a procesos comunales amañados y socializados, hasta el punto de no cumplir la propia ley que las autorizó, así nacen y crecen las “comunas en construcción” que no aguantan el ojo crítico de un promotor social formado en las luchas de calle como tú o la evaluación jurídica, que alguien como yo puede hacer desde su experiencia comunitaria, aún en el entendido de que las comunas, como formas asociativas de los consejos comunales, sin tintes “socialistas” son una opción popular válida, que respaldo si respetan los principios democráticos, nacidos a la luuz de la “Bicha”.

Amigo JUAN, escribo con el corazón triste, mientras intento dar mis razones para entender a los chavistas amigos y compartir este intercambio epistolar, otro Juan de apellido Pernalete, es preparado para su siembra en el descanso eterno, una bomba lacrimógena acabó con la vida de este joven, pero, algo debemos agradecerle a este joven soñador caído en una protesta ciudadana, es la oportunidad de permitirnos reflexionar y escribir desde las distintas ópticas.

Sin la muerte prematura de Juan Pernale, es muy probable que no se hubieran dado los videos y cartas generados por los hijos de Tareck Saab y Nicolás Maduro, que inspiraron tus “cucharadas” y las mías, que la vida y muerte de este compatriota, no sea en vano, al momento de hacer valer la revolución de las palabras y las batallas de las ideas entre nosotros, pues aunque, estemos en “aceras distintas” el mutuo respeto y aceptación, permite que nos reconozcamos como soñadores de una misma generación, nunca como “enemigos históricos”, solo dos contemporáneos compatriotas que no pueden callar ante lo que se vive en la Venezuela de hoy, una Venezuela ensangrentada y en protesta de calle, ante la insistencia del Poder Constituido en querer direccionar la “soberanía popular” y la democracia por los caminos de una revolución de papel “gatopardiana”.

Finalmente, hablas de las palabras de Jesús, al anunciar su misión y como reaccionarían los que oyeran sus palabras y vieran sus obras, el viacrucis de Jesús es la consecuencia lógica de los poderes de su tiempo que reaccionaron ante un mensaje revolucionario, en él se encarna la verdadera Revolución del Amor, por aceptar la voluntad de dios y ofrecer su vida por nuestra salvación.

Pero, veamos el viacrucis de los venezolanos de hoy, como rostros del Cristo que sufren y claman al Cielo, por las injusticias de un desgobierno opresor y una camarilla de “dictadores de nuevo cuño”, el tema no es sólo Maduro, hay unos cientos de usufructuarios del poder, que son capaces de actualizar la injusticia y el dolor encarnado en la persona de Jesús de Nazaret.

JUAN, tratar de disfrazar un gobierno deficiente y corrupto, atribuyéndole en discursos las palabras de Jesús, es uno de los grandes errores históricos del chavismo enchufado en el poder, seguramente, no podría decir lo mismo del chavismo honesto y de corazón que sueña en la “catacumbas profundas del pueblo”, por cierto, ¿de donde se copiaría el Maduro esta frase?

JUAN tú eres, al igual que otros amigos chavistas, un digno representante de quienes siguen soñando con una Venezuela mejor, sin compartir las pesadillas y las barbaridades gubernamentales de ayer y de hoy. Por eso, he invertida varias horas para escribir estas líneas, pues en algún momento tendremos que construir puentes entre soñadores, si queremos llegar a la reconstrucción nacional, después que este oscuro período pase a la historia. Que diferente Venezuela tendríamos si no se hubiera dado la ruptura del pacto constitucional de 1999, al costo de vidas humanas que solo demuestras la voz de un pueblo que pide democracia, libertad, paz, libertad, justicia y verdad, solo por recordar las consignas de este abril mortal que en cifras oficiales ya rondan los 30 muertos, si tomamos como referencias las marchas y protestas posteriores a las fatídicas sentencias del TSJ que evidencian la tan mentada y reconocida “ruptura del Pacto Constitucional”

JUAN recibe desde la pequeña trinchera de la democracia, representada en mi silla de ruedas casera, un abrazo de tu amigo soñador, GOYO.

La Parroquia, 29 de abril de 2017



INAUCO, ("Autogestión, Cooperación, Participación") | Tlf: 963 879 095 | Fax: 963 879 280 | inauco@upvnet.upv.es
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