1ª.Parte. (Política,
Democracia, Unidad.)
Nosotros, ciudadanos libres e iguales de esta nación
milenaria llamada España, consideramos que la situación actual de
descomposición social, económica, territorial e institucional que está viviendo
nuestro pueblo en casi todos los ámbitos de nuestro territorio, se deben
principalmente a distintos factores:
1- La transición fue un
rotundo fracaso, si bien se recuperaron derechos y libertades individuales de
las que carecía el pueblo en el anterior régimen, por el contrario, la corrupción institucional
ha aumentado exponencialmente, el problema territorial es más preocupante que
nunca, padecemos la crisis económica más grave de nuestra historia desde la
guerra civil española, hemos obtenido el record jamás alcanzado en toda la
historia de nuestro país de disponer actualmente de un ejército industrial de
reserva de casi 6 millones de parados. Esta gigantesca oferta sin cubrir
provoca un desplome masivo de los salarios debido a la falta de demanda interna
y por si fuera poco la verdadera aspiración de una democracia auténtica, como
es la libertad colectiva, no se consiguió bajo ningún concepto.
2- El tan sacrosanto concepto
de consenso que se acuñó en aquella época, no debe verse en ningún caso como
algo positivo, sino todo lo contrario, ya que cuando hay consenso entre
distintas organizaciones del orden que sea, ya sean estas empresariales,
económicas, políticas o de cualquier otra índole, surge automáticamente, sin
necesidad de ningún otro tipo de estímulo, un fenómeno llamado CORRUPCIÓN. El
motivo que suceda esto, es que al ponerse de acuerdo distintas entidades con
exactamente los mismos intereses partidistas o particulares, ese comportamiento
solo puede conllevar a actitudes tendentes a amaños, tejemanejes, acuerdos bajo
cuerda, chanchullos de todo tipo, que si bien en el mundo económico y
empresarial todo el mundo tiene claro ese concepto, -por ejemplo a la hora de
ponerse de acuerdo en la fijación de precios de un mercado o a acuerdos previos
a una subasta sea esta de cualquier índole pública o privada-, incompresiblemente
el pueblo español engañado durante décadas por los medios de comunicación de
masas, ha creído erróneamente que el consenso y el acuerdo es beneficioso para
la democracia cuando sólo puede llevar a la endogamia generalizada, al
nepotismo y a la corrupción absoluta de todo el espectro político.
3- Este “sagrado” consenso se considera algo
providencial y maravilloso y algunos pretenderían otorgarle propiedades cuasi
divinas, cuya supuesta y única justificación se daría, además, por la supuesta
tensión política que existía después de la muerte del anterior jefe de Estado.
Lo cierto es, que esa tensión no era tan grande como se pretendió magnificar
para justificar un pacto de despacho entre todos los partidos políticos y en
los que todos salieran beneficiados para repartirse el poder (de ahí, el
consenso). Eso es lo que ha llevado a nuestra patria a una corrupción
generalizada de la clase política que afecta a grandes sectores de las
organizaciones empresariales así, como de las más altas magistraturas del Estado.
4- Cuando los partidos
políticos se arrogaron la potestad de autogestionarse y representarse a sí
mismos sin tener ninguna medida de control por parte del pueblo al que
supuestamente deberían representar se convirtieron en una casta endogámica que
solo vela por sus propios intereses y que está fuera de cualquier tipo de
control de sus supuestos representados y por lo tanto completamente desligada
de ellos.
5- La corrupción resultante
de este sistema fracasado no es por lo tanto, como algunos pretenden hacernos
creer, solo individual o residual, sino que es un factor sistémico y
estructural de una pseudodemocracia fracasada desde su inicio que se fraguó
entre despachos, pasillos y bambalinas.
6- La razón de este fracaso
absoluto proviene por lo tanto de su propio origen y solo cambiando los
parámetros erróneos del mismo se podrán solucionar paulatinamente los terribles
males que aquejan actualmente a nuestro pueblo.
7- Los motivos fundamentales
del fracaso de la transición y de todos los males que ahora nos acompañan son
de distinta índole, pero lo más importante y fundamental sería lo siguiente:
A) No existe una verdadera
democracia representativa, los diputados no son representantes del pueblo si no
meros representantes del partido o del jefe de turno que le ha nombrado a dedo,
y por supuesto no tienen ningún compromiso con sus electores.
B) No existe separación de
poderes, el ejecutivo y el legislativo son un UNICO poder sin
separación absoluta de ningún tipo y el poder judicial, del que se supondría
que es el único que podría escaparse de este control total por parte del
ejecutivo, también está controlado, no totalmente pero si en gran parte por el
CGPJ (Consejo General del Poder Judicial, el órgano de gobierno de los jueces)
y por el Fiscal general del estado (Órgano de gobierno de los fiscales) los
cuales, obedecen a pies juntillas las órdenes del mismo, y por tanto del ejecutivo.
C) Por lo tanto, el poder del
ejecutivo, sobre todo en los casos de mayoría absoluta, no se diferencia en nada,
salvo quizás en ciertas libertades individuales, que el que podría tener
cualquier dictadura de una república bananera que fuera renovable cada cuatro
años.
D) Comprendidos estos fallos
sistémicos y estructurales de nuestro sistema desde su origen, es mucho más
comprensible entender todos los males que aquejan a nuestro pueblo, incluido el
territorial, donde el llamado “café para todos”, lo único que provocó es una
aumento del gasto exponencial y
desmesurado, incluyendo duplicidades, triplicidades y por supuesto más
corrupción, endogamia, parasitismo y nepotismo y a la postre y después de todas
las cesiones y concesiones inimaginables, otorgadas, habidas y por haber, el
pago y la gratitud por todas estas prebendas otorgadas a los llamados
“nacionalistas” no ha sido más que la deslealtad, la rebeldía y porque no
decirlo, la felonía y la traición. Por parte de aquel mal llamado
“nacionalismo”, que no es más que un absurdo provincialismo- regionalista
secesionista-separatista antiespañol que en su origen fue incluso racista (si
no lo es todavía, en ciertos ámbitos), del cual, la organización terrorista ETA,
de infausto recuerdo, fue la más macabra y terrible de sus expresiones. A estas
personas, mal llamadas “nacionalistas” no les será jamás suficiente ninguna otra
concesión autonómica, porque ya
disfrutan ampliamente de todas las expresiones máximas de esas autonomías, y no
estarán jamás satisfechos porque en el fuero interno de su naturaleza,
surrealista y delirante, no anida más que la ridícula pretensión de la
independencia de su pequeño terruño, provincia o comunidad y por lo tanto, la
destrucción y amputación de España y de todos sus territorios.
E) Nosotros entendemos que el
momento crítico que vivimos sobretodo en el ámbito territorial, se debe a la
cesión permanente a estos grupos “nacionalistas” que han sido beneficiados
amplia y generosamente por una ley electoral injusta y desproporcionada y por el deseo “armonioso” de consenso para
repartirse el poder por parte de todos los grupos políticos a espaldas y a
expensas de los intereses del pueblo español.
F) El descrédito generalizado
de esta casta parasitaria bipartidista que nos ha gobernado durante los últimos
30 años, con apoyos puntuales por cierto, de los mismos partidos que desean
destruir nuestra nación, ha empujado a las masas desesperadas hacia el radicalismo
marxista, un fenómeno que no ocurría en nuestra nación desde los años 30 pero
que se entiende plenamente por todo lo anteriormente descrito.
G) Creemos que la solución de
nuestro pueblo y de nuestra Patria no está actualmente ni en el Marxismo, ni en
el corrupto bipartidismo. El marxismo siempre ha surgido en momentos de crisis
con falsas promesas y soluciones que a la postre han demostrado ser mucho
peores que las situaciones precedentes, como empíricamente demuestran todos los
antecedentes históricos mundiales.
H) Estamos convencidos de que
la solución a la mayor parte de los males que aquejan a nuestro país residen,
en la ausencia de una auténtica democracia representativa, con separación efectiva
de los tres poderes del Estado (cámaras legislativas independientes del poder
ejecutivo) así como independencia absoluta del poder judicial y por supuesto
con representantes del pueblo que operen bajo mandato imperativo de los
electores y que pueden ser penalizados, revocados y/o sustituidos
inmediatamente por parte de los mismos.
I) Al adoptar estas mediadas
citadas anteriormente, la corrupción, en caso de que todavía existiese, se convertiría
efectivamente en un fenómeno residual y excepcional, porque el hábitat
completamente propicio donde se desarrolla ahora plenamente se convertiría automáticamente
adverso al mismo y por lo tanto se convertiría en un problema cuasi marginal.
J) Si bien el Estado de las autonomías
ha supuesto un completo despilfarro y una desintegración parcial de los
territorios así como del principio social de solidaridad que debería regir
entre ellas, no abogamos por el momento por una completa disolución de las
mismas, si no por una paulatina centralización en aspectos esenciales y
estratégicos de aquellas Comunidades que han demostrado ser insolidarias y
desleales en cuestiones como, por ejemplo, la educación y la sanidad.
Creemos, por lo tanto, que las administraciones públicas
necesitan un régimen extremo de adelgazamiento para evitar el despilfarro, las
duplicidades, triplicidades, nepotismo, tráfico de influencias y corrupción de
todo tipo al que nos han llevado estos 17 absurdos reinos de taifas, cada uno
con sus propias leyes y, muy a menudo, totalmente incompatibles unas con otras.
Solo mediante la recentralización de las competencias más esenciales, se pueden
recuperar aspectos como la solidaridad y la equidad que se han perdido por los egoísmos
individuales de cada uno de estos “reinos”.
En el fondo de la cuestión, no subyace más que la espantosa
debilidad del Estado central frente al vil egoísmo de algunos de estos “virreyes” que se permiten el lujo de alentar
a la rebelión impunemente como si se tratara de antiguas colonias africanas o
de ultramar y todo ante la pasividad incomprensible del poder central.
Ante este desafío, los cobardes gobernantes actuales en
lugar de afrontar el despilfarro titánico en todos los ámbitos de la
administración del Estado, (del cual uno de los ejemplos más significativos
sería el de las diputaciones provinciales, que sólo con su desaparición, la
cual, no supondría absolutamente ningún inconveniente, podrían ahorrarse al erario
público más de 22.000 millones de Euros al año), en vez de adoptar estas
opciones como decíamos, completamente acordes a la lógica más elemental, han
preferido ahorrar, socavando el estado de bienestar de nuestro pueblo,
recortando en los servicios más esenciales como son la educación y sanidad
entre otros, todo ello únicamente para
proteger y no perjudicar a sus acólitos, colocados y enchufados a dedo en
perjuicio y detrimento de todo el bienestar del pueblo. Es otra prueba más del
desprecio con que esta élite parasitaria maltrata a su propio pueblo al que
supuestamente debería representar.
K)Para ello nuestra intención
es cambiar totalmente la actual ley electoral que es completamente injusta y
desproporcional y que fue diseñada exprofeso en la “sacrosanta” transición,
precisamente para sólo beneficiar al podrido bipartidismo y para hacer concesiones,
con la intención supuestamente de “apaciguar” a los numerosos partidos
separatistas antiespañoles (este remedio, evidentemente ha resultado mucho peor
que la enfermedad inicial, a la vista de los acontecimientos actuales, como
conoce sobradamente hasta el español más corto de espíritu) y cuya única
pretensión que tienen en sus vidas es destruir nuestra patria para poder ser
“libres e independientes” en su pequeño terruño. Esta concepción primitiva,
antinatural, y absurda ha sido con la que este bipartidismo decadente ha
pactado entusiastamente en numerosas ocasiones, es decir, pactar con los mismos
individuos que pretenden destruir lo que ellos mismos representan, es decir, el
Estado y la Nación.
Debemos dirigirnos hacia un modelo donde las autonomías más
solidarias y leales con el resto del Estado sean premiadas con más autogestión
y concesiones, siendo por el contrario, las desleales las que deben ser
privadas paulatinamente de ella, y si fuera necesario totalmente privadas de
ellas, por su completa deslealtad, y, por supuesto no admitiremos privilegios
de ningún tipo entre unas Comunidades y otras (léase, Concierto vasco, Fuero
navarro etc.)
Debemos de ir a un modelo transparente, donde todos los
pueblos de nuestra querida España recibamos los mismo, dependiendo de nuestra
economía, tamaño y población y donde no ocurran ejemplos tan lamentables como
el de la Comunidad Valenciana que teniendo una lengua muy semejante a la
catalana y siendo, además, una de las Comunidades más leales de España, es, sin
embargo la Comunidad más maltratada económicamente estando en el último lugar
del ranking de financiación autonómica, llegando al absurdo de que pudiera
parecer que la lealtad se premie con el desprecio y el maltrato y la traición
con las prebendas y privilegios de todo tipo.
L) Es por ello, que queremos
una nación de individuos libres e iguales, pero no económicamente, porque eso
además de imposible es un crimen en contra de la especie humana la cual es
desigual por naturaleza y los delirantes intentos llevados a cabo para alcanzar
dichos propósitos han terminado en terribles dictaduras que han llegado hasta
el genocidio de sus propios pueblos.
Nuestra igualdad, la que queremos y aspiramos es a la de la LIBERTAD,
la de los derechos individuales y de oportunidades, que en cierta medida ya
disfrutamos pero que queremos ampliar profundamente y sobre todo a lo que de
verdad aspiramos es a algo que nunca ha tenido nuestro pueblo, que es la LIBERTAD
COLECTIVA, es decir, a poder elegir a nuestros propios representantes, a
tener autoridad sobre ellos, a poder darles instrucciones en beneficio de todos
y a poder llegar a tener una verdadera democracia representativa, con separación
de poderes, con representantes efectivos bajo mando de sus electores y a tener un
jefe de Estado elegido por todos. Solo entonces, cuando existan verdaderamente
democracia, libertad y espíritu de unidad, los problemas irán desvaneciéndose
paulatinamente como pompas de jabón, porque entonces, todos nos sentiremos
representados, juntos, unidos e iguales en una empresa y destino colectivo
común.
2ªParte. (Crisis económica,
social y cultural).
Entendemos que el actual
problema económico y de paro que afecta a nuestro país es sistémico y
estructural por diversos factores, principalmente por lo siguiente:
A) Un muy deficiente sector
económico, basado actualmente casi únicamente en el sector servicios y en el
turismo, abandonando progresivamente la economía real, es decir, la industria y
la agricultura, (excepto el pequeño repunte efectuado en este último campo en
los últimos años debido a las crisis) y apostando por una delirante burbuja
especulativa inmobiliaria y financiera que nos llevó al borde del abismo debido
a la codicia e ineptitud de nuestros gobernantes, cosa que nuestro sufrido y
abnegado pueblo está pagando con creces, ya que confió en las mentiras y
engaños que se lanzaban desde las alturas.
Esta burbuja financiera e inmobiliaria basada en la nada,
produjo un crecimiento, sí, pero un crecimiento espurio únicamente
especulativo, que no tenía absolutamente nada detrás, por lo tanto no era más
que un gigantesco castillo de naipes que en cualquier momento podría
desvanecerse como efectivamente ocurrió.
Las consecuencias de un modelo basado en una economía
especulativa totalmente artificial la estamos pagando ahora, al igual que pasó
en el crack de 1929, cuando la bolsa de Nueva york estalló, porque nada había
detrás de ella, excepto la especulación. Cuando la euforia económica se
desplomó y la terrible realidad se impuso, al igual que cuando un individuo
toma una droga euforizante y los efectos se disipan, aparece entonces la triste
realidad, que suele ser mucho peor que la precedente y es entonces cuando
debemos afrontar y responsabilizarnos de todas las posibles y traumáticas
consecuencias realizadas en ese trance. El problema, es que este modelo económico
de crecimiento espurio, que solo se basa en la codicia y la avaricia de unos
pocos en detrimento de la mayoría y que es muy similar a los efectos de
cualquier droga o sustancia dopante que tendría en un individuo, nos la han
obligado a tragar a la fuerza a todos los ciudadanos nuestros gobernantes, pero
no solo al pueblo español sino incluso a escala planetaria.
B)El Capitalismo actual ya no
es creador y productor de riqueza, -y si lo es, es sólo en una mínima parte-,
el capitalismo que nos ha llevado al abismo sólo ha sido meramente
especulativo, este neoliberalismo tan en boga actualmente, ese “laissé faire”,
como dicen los franceses, el fin de historia de Fukuyama o la famosa mano
invisible de Adam Smith (cuya idea además no es suya, sino inspirada por no
decir plagiada, de la obra “la fábula de las abejas”, de Mandeville, de 1755)
es a lo que nos ha llevado a la orilla del abismo.
Las políticas neoliberales de austeridad que nos imponen
desde Alemania son exactamente las mismas que propone la escuela de Chicago y
de las mismas gentes que nos han llevado a la ruina. Si bien el comunismo ha
demostrado ser un infierno en la tierra, el capitalismo salvaje y sin entrañas
no es ninguna panacea.
Decía Aristóteles y más tarde, desarrollo Marco Aurelio que
en el término medio se encuentra la virtud y deberíamos a veces volver la vista
atrás y redescubrir lo que nos dijeron hace ya decenas de siglos atrás nuestros
sabios y que ya hemos olvidado. Solo un Capitalismo-Social, y enfocado al bien
común y colectivo, puede llevar a una prosperidad real y no ficticia de la cual
ya conocemos sus efectos.
La regulación aunque mínima debe ser necesaria, ya que si en
todos los órdenes de la vida existe regulación, ¿es comprensible que en la economía
sólo exista la ley de la selva? Donde no impera la ley, opera el fraude, el
engaño, la estafa y la corrupción y esto es exactamente lo que ha ocurrido en
nuestro país, con una estafa monumental ocurrida en las Cajas de ahorro que han
sido gestionadas y hundidas por nuestros políticos (al igual que algunas
televisiones autonómicas), los cuales no tenían absolutamente más interés que
el de llenarse los bolsillos a costa de hundir Cajas de ahorro centenarias que
nuestros antepasados crearon para ayudar precisamente a las capas más humildes
y desfavorecidas de la población.
Este loable y encomiable origen, así como el honor de los
impulsores que nos precedieron en estas entidades sociales de ahorro, ha sido
mancillado y ultrajado de la forma más abyecta y miserable por individuos
amorales, cuyo único y espurio interés era enriquecerse a toda costa y además
careciendo absolutamente del más mínimo conocimiento financiero.
El resultado de toda esta villanía orquestada prácticamente
desde todas las organizaciones del poder de nuestro país (partidos políticos,
sindicatos, organizaciones empresariales, patronales etc...) ha sido la ruina
completa de España y la mayor crisis que haya existido desde la guerra civil de
1936.
Estas estafas,
abusos, latrocinios y desfalcos fueron acompañados de una prodigalidad
crediticia generalizada y prácticamente etílica, concedida a personas e
instituciones sin control ninguno (o peor aún, recibiendo, órdenes políticas
absurdas que comprometían seriamente la seguridad de los ahorros de los
depositantes y accionistas).
Todos estos despropósitos se intentó subsanarlos con malas artes y a la desesperada, desde las m