Cuando el 1.05.2017, el presidente
Maduro en uso de sus facultades constitucionales, firma la convocatoria a una
Asamblea Nacional Constituyente a fin de mejorar, consolidar y reforzar la
Carta Magna vigente, con 9 objetivos explícitos, el primero de los cuales es el
de Ganar la Paz, y el Noveno, aportar a la Supervivencia de la Vida en el
Planeta, plantea en su objetivo número 7: Impulsar
la identidad cultural, la nueva venezolanidad, la nueva espiritualidad. Tomando
en cuenta el recorrido histórico que configura el carácter pluricultural del
país y su hermoso mestizaje.
En este contexto, el lunes 8.05.2017 atendieron a la invitación
formulada por la Comisión Presidencial Constituyente representantes de diferentes
religiones para participar en el gran diálogo planteado en el país, tendiente a
superar la peligrosa tendencia polarizadora violenta y abrir espacios a la
construcción de la paz mediante el tratamiento ético democrático de los
conflictos en unidad en la diversidad.
Parte de la reunión transmitida por medios televisivos, permitió ver un
diálogo respetuoso y enriquecedor entre sacerdotes católicos, pastores
evangélicos, líderes religiosos musulmanes y de las visiones espirituales
ancestrales, que probablemente resultaría asombroso ver en otras partes del
mundo, de donde llegan noticias de violencia por intolerancia religiosa.
Uno de los líderes espirituales que más
ha impulsado el diálogo ecuménico e interreligioso, llegando a diferentes
lugares del mundo conflictivo actual ha sido el Papa Francisco. Quien ha estado
presente, mediante representantes especiales para intervenir como
acompañamiento de buena voluntad en los intentos de diálogo promovidos en
Venezuela desde el gobierno nacional. A ese diálogo se refirió en entrevista de
su regreso de Egipto el 29.04.2017 afirmando que “todo lo que se pueda hacer
por Venezuela hay que hacerlo”.
Más recientemente, en carta pública dirigida a la Conferencia Episcopal
Venezolana, 5.05.2017, planteó: “Estoy persuadido de que los graves problemas
de Venezuela se pueden solucionar si hay voluntad de establecer puentes, de
dialogar seriamente y de cumplir con los acuerdos alcanzados. Les exhorto a
seguir haciendo todo lo necesario para que este difícil camino sea posible…Queridos
hermanos, deseo animarles a que no permitan que los amados hijos de Venezuela
se dejen vencer por la desconfianza o la desesperación, pues estos son males
que penetran en el corazón de las personas, cuando no ven perspectivas de
futuro.”
En medio de las tensiones actuales mundiales, esta iniciativa de diálogo
constitucional amplio en función de reforzar los valores en la sociedad
venezolana, resulta una oportunidad
especial para superar los resabios de la cultura del consumismo, del egoísmo,
de desprecio al diferente y por el contrario, dar ejemplo, con el modo de ser
acogedor venezolano, de tender puentes entre las diversas fuentes espirituales
que hacen vida en el país, para lograr una convivencia social sana, aislando y
cautelando los focos de intolerancia y violencia, para , siguiendo el mensaje
amplio liberador de la Paz del Jesús Liberador, afirmar la vida en abundancia
compartida, atendiendo el llamado amplio del Papa Francisco sobre el Cuidado de
la Casa Común, la Madre Tierra ancestral, en unidad en la diversidad. Amén.