En 2012, una frase de Pablo Lipnisky,
argentino fundador del Colegio Montessori de Bogotá, se hizo famosa a través
del documental ‘La educación prohibida’. ¿Qué significa que los colegios
están educando a los niños para la guerra?
Precisamente María Montessori señaló:
"Todo el mundo habla de paz, pero nadie educa para la paz, la gente
educa para la competencia y este es el principio de cualquier guerra. Cuando eduquemos
para cooperar y ser solidarios unos con otros, ese día estaremos educando para
la paz"; (16/11/2015).
La educación cooperativa consiste básicamente
en la adquisición del hábito de pensar, de ver, de evaluar y de actuar
solidariamente, conforme su propio y singular marco axiológico. Caso contrario
como unánimemente sostienen tanto Pablo Lipnisky, María Montessori y el
Papa Francisco: “la educación será ineficaz y sus esfuerzos serán
estériles si no procura también difundir un nuevo paradigma acerca del ser
humano, la vida, la sociedad y la relación con la naturaleza”.
Tanto los gobiernos, el cooperativismo, el
mutualismo como nuestras universidades y demás establecimientos educativos, han
sido remisos con la inversión en educación cooperativa, no obstante las
previsiones pedagógicas y financiera contenida vg., en la Ley 23.427.
Los principios cooperativos son: 1) libre
membresía o de puertas abiertas; 2) democracia cooperativa –un asociado, un
voto–; 3) participación económica de todos los asociados y justicia
distributiva; 4) autonomía e independencia de toda injerencia política;
5) educación, información y capacitación; 6) integración entre cooperativas; 7)
compromiso e interés con la comunidad.
El carácter realmente cooperativo dependerá
principalmente de la presencia de personas físicas instruidas en el vívido
espíritu cooperativo; esto es, de cooperativistas genuinos, no de “cooperativas
sin cooperativistas” o de ¡mutuales sin mutualistas!
Por eso inquieta la larga inejecutoriedad de
leyes cooperativas como la 16.583, la 23.427 y la 26.206 que en su artículo 90
prescribe: “El ministerio de educación, ciencia y tecnología promoverá, a
través del Consejo Federal de Educación, la incorporación de los principios y
valores del cooperativismo y del mutualismo en los procesos de
enseñanza/aprendizaje y la capacitación docente correspondiente, en
concordancia con los principios y valores establecidos en la Ley 16.583 y sus
reglamentaciones. Asimismo, se promoverá el cooperativismo y el mutualismo
escolar”.
Debiera llamarnos a una profunda y responsable
reflexión, el parejo desaire gubernamental y académico a todo este complejo
normativo, principalmente a la Ley 23.427 de creación del Fondo Federal para
Educación y Capacitación Cooperativa, un fondo coparticipable que prescribió la
enseñanza y el financiamiento obligatorios de la cooperación en todos los
establecimientos educativos del país, superiores e inferiores, urbanos y
rurales.
Conclusivamente, cuando un
ultraliberalismo “descafeína” la república y la ralentización del bien
común desacraliza la propia democracia, el propio relato liberal viene
perdiendo credibilidad sumando cotidianamente múltiples y diversas
defraudaciones ciudadanas; ciertamente nada de eso suma a la paz, ni al
crecimiento ni al progreso ni a la amistad civil, sino que, peor aún,
involuciona inaceptablemente todo desarrollo humano y bien común.
A todo esto y con oportunidad de realizarse la
última reunión de la Conferencia Regional sobre Educación Superior (CRES´ 2018)
los días 3 y 4 de diciembre en nuestra ciudad de Córdoba, entre todos los
miembros que participamos del Eje: “La Educación Superior como parte del
sistema educativo de América Latina y El Caribe”, encontramos aquiescencia
mayoritaria en orden a incrementar la oferta de nuestra educación pública
superior, incorporando gradual y paulatinamente la educación
cooperativa y mutual.
De tal manera –coincidimos- se podrá
contribuir a cumplimentar la exigencia de que tal Educación Pública Superior
aborde múltiples necesidades y demandas educativas insatisfechas con el
propósito de corregir hasta revertir cooperativamente, demasiado perjuicio para
carenciados y perdedores del sistema ultra competitivo y ultra financiero
político actual.
Finalmente, dada la irrelevancia actual de la
educación cooperativa con el consecuente desaprovechamiento de las
oportunidades que la misma puede brindar, no debería postergarse impartir la
misma conforme se previera e institucionalizara legalmente.
Prof. Dr. Roberto Fermín Bertossi
Experto CoNEAU / Cooperativismo