Prof. Oscar
Bastidas Delgado (UCV).
oscarbastidasdelgado@gmail.com
@oscarbastidas25
Es frecuente
que quienes constituyen una cooperativa o se asocian a alguna, desconozcan que
ella constituirá una herramienta organizacional poderosa para enfrentar sus
problemas y de quienes lo rodean, también que ingresan al movimiento socio –
economico mas extendido del mundo, a un movimiento con malos entendidos y
manipulaciones populistas pero también pleno de de bellas utopías, de una rica
historia y grandes impactos y éxitos en su caminar, gracias a los cuales es
apreciado en innumerables rincones del planeta y reconocido por importantes
instituciones como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la
Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La lógica de las cooperativas es la misma de
las Organizaciones de la Economía Social (OESs) pues ellas son parte
constituyente de esta economía. Esa lógica que puede resumirse como la
asociación voluntaria de personas que unen esfuerzos y recursos para enfrentar
sin intermediarios sus problemas comunes, ha estado presente desde siempre en
el qué hacer cotidiano de la humanidad, pero tomado mayor impulso en la medida
en que se han sistematizado sus procesos, detectados los principios que
motorizan y facilitan la aplicación de sus valores, e irradiado con
experiencias estudiables y perfeccionables el amplio mundo de la Teoría
Administrativa.
Es así como, desde la constitución formal de
la primera cooperativa moderna del mundo, la Compañía Común de Ampelakia en
Grecia[1], hasta ahora, el cooperativismo se ha convertido en el primer
movimiento socio – económico del planeta siendo pioneras en esfuerzos comunes,
en sus miembros existe una especie de conciencia colectiva que les ha permitido
desarrollar experiencias genuinas, cada una con su singularidad, con
interesantes bondades como la producción de bienes y servicios y el combate a
la iniquidad, al hambre, a la pobreza y al desempleo, al mismo tiempo que teje
ciudadanía local en época de indiscutible globalización.
En la
actualidad son infinitas las expresiones espontáneas o permanentes que
individual o colectivamente son utilizadas para enfrentar problemas; se
encuentran en todos los espacios humanos y son consecuencia lógica de nuevas
necesidades urbanas y rurales que con creatividad e innovación generan nuevos
sistemas económicos y modelos organizacionales con base en novedosas formas de
gobernanza, redes de comunicación y sistemas de intercambios.
La Economía Social no es solo un término, es
una realidad socio-económica con expresiones históricas y geográficas
construidas a lo largo de la humanidad, catapultada con los impactos de la
Revolución Industrial. Esas realidades, verificables, han recibido diversas
denominaciones, la más antigua, Economía Social, tiene origen europeo, es el
más expandido en el planeta.
El término
data de principios del siglo XIX, ya en 1830 Charles Dunoyer había publicado en
París su Nuevo Tratado de Economía Social y que en esa misma década se impartió
un Curso de Economía Social en la Universidad de Lovaina[2]; ambas actividades
se insertan en la faceta de la ES como campo del conocimiento. Desde entonces y
hasta finales de ese siglo, agrega Defourny, citando a A. Gueslin[3], la ES no
pretendió ser, ni más ni menos, que otra forma de hacer política económica,
“todos sus defensores estaban sensibilizados por el tremendo coste humano de la
revolución industrial y reprochaban a la ciencia económica dominante el que
ignorase la dimensión social”.
Fuente:
https://www.amazon.com/INTEGRACI%C3%93N-COOPERATIVA-OLEAJE-MUNDIAL-Spanish-ebook/dp/B07X5NXN8W/ref=sr_1_1?keywords=oscar+bastidas+delgado&qid=1569981773&s=gateway&sr=8-1
[1] Comité Económico
Social Europeo. La Economía Social en la Unión Europea.
Informe Elaborado para el Comité Económico y Social Europeo por el Centro
Internacional de Investigación e Información sobre la Economía Pública, Social
y Cooperativa (Ciriec). Bélgica.2012.124 págs.
[2] Defourny, Jacques. “Orígenes, contextos y
funciones de un tercer gran sector” en José Luís Monzón y Jacques Defourny.
Economía Social. Entre Economía Capitalista y Economía Pública. Ciriec-
España. Valencia. S/f. pp.17- 21.
[3] Gueslin, A. L´invention
de l´économie sociale. Económica. Paris.1987. Citado por Defourny. Ob. Cit.
p.19.