Ayer martes 25 de
febrero ha fallecido, a los 100 años, el destacado filósofo, epistemólogo y
físico argentino MARIO BUNGE. Residía hace varias décadas en Canadá, donde
ocupaba, como profesor emérito, la cátedra Frothingham de lógica y metafísica
en la Universidad McGill de Montreal.
Estudió fisica en la Universidad de la Plata, recibiéndose en 1952, dedicándose a la docencia y la investigación, tanto en esta Casa de Altos Estudios como posteriormente en la Universidad de Buenos Aires.
Bunge fue uno de los
epistemólogos más destacados de la segunda mitad del siglo XX, el cual
caracterizaba su pensamiento como: realista, cientificista, materialista y
sistémico. Fue deudor de las tradiciones del positivismo lógico y el
racionalismo crítico, a los cuales también cuestionó en varios de sus
postulados.
Su libro "La
ciencia, su método y su filosofía" aparecido en 1960 constituye un clásico
en la introducción del pensamiento científico por generaciones. La producción
académico de Bunge ha sido enorme, entre los más destacados podemos mencionar
"La investigación científica" de 1967 y su "Tratado de Filosofía
básica" de 8 tomos.
Su postura cientificista
y materialista lo llevó a fuertes polémicas dentro del campo de la
epistemología y a convertirse en un luchador frente a lo que él denominaba
"pseudociencias" como calificaba al psicoanálisis y a las corrientes
holísticas y a la homeopatía en medicina. Generalmente sus visitas a la
Argentina estaban acompañadas de conferencias, notas periodísticas y
entrevistas controversiales en las cuales atacaba fuertemente a la tradición
psicoanalítica dentro de la psicología argentina.
Bunge ha sido un intelectual
vinculado a la política, pero no a un partido en especial, se consideraba un
"socialista cooperativista", tradición a la cual pertenecía su padre,
el cual había sido médico y también diputado socialista. Se consideraba
partidario del "agatonismo" en materia ético-política, al cual
sintetizaba con la frase: "disfruta de la vida y ayuda a otros a vivir una
vida digna de ser disfrutada". En 1966 formó parte de los científicos
argentinos que decidieron exiliarse frente al golpe de Estado perpetrado por la
"Revolución Argentina".
A lo largo de su vida,
sus méritos académicos le permitieron recibir 21 doctorados honoris causa, 4
profesorados honorarios, el premio Príncipe de Asturias, dos veces el premio
Konex, el premio Ludwig von Bertalanfly y ser Guggenheim Fellowship.
Más allá de compartir
sus teorías o su posicionamiento político, MARIO BUNGE ha sido una mente
brillante que nos permitía reflexionar críticamente sobre nuestra compleja
realidad.
Un cordial saludo,
Pablo Alberto Bulcourf
Profesor investigador de la Universidad Nacional de Quilmes y de la Universidad de Buenos Aires.