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14/04/2026

DE LA CIENCIA GRIEGA A LA ACTUAL EXPLICACIÓN CIENTÍFICA ( II )


por Luís Fernando Torres Vicente


Luis Fernando Torres Vicente

   Según el segundo principio de la Termodinámica  podríamos deducir que la cantidad de energía es la misma antes y después de la unidireccional transformación de “enfriamiento· y  degradación  en un sentido cualitativamente  descendente  se trata de una  degradación o enfriamiento energético;  transformación de la manifestación de la energía siempre dinámica;  la energía del Universo , sin disminuir cuantitativamente tiende a transformarse en un sentido cualitativamente descendente, e irá perdiendo heterogeneidad y y desequilibrios hasta alcanzar la homogeneidad de entropía  máxima. Si la energía final es igual a la inicial también sabemos que jamás la final podrá convertirse, por simple inercia, en el valor exacto de la inicial, a no ser que creamos en el eterno retorno. Ya que el proceso implica degradación, la mera inercia explica la transformación en el cosmos, toda transformación implica degradación. De aquí E. D’Ors creyó poder verificar  que la realidad cósmica desmiente el principio de contradicción ontológica implicando una rotura profunda de ese principio (9). Por otra parte, considerando el principio de incertidumbre de Heisenberg, la dualidad onda-corpúsculo de Weizacher o  de Broglie, o la interpretación orsiana de la Teoría de la Evolución de las especies considerando que lo objetivo no se fija en ninguna especie sino en el paso entre una y otra podríamos   llegar a la conclusión de que la lógica matemática necesita un metabolismo biológico   o que éste se subsume en la aplicación posterior ¿Cuál  el del momento de la aplicación que es el orden ;  el del criterio de interpretación que es la fertilización de lo formal por las evidencias dadas y las descubiertas en el transcurso del tiempo; y el de la selección de la probabilidad inducida por acontecimientos exógenos, extraños al propio discurrir de la investigación, acotada, aquí ya entraríamos   en el  curioso campo dela sociología de la Ciencia, ¿ por qué la genética  teórica y la genética de las poblaciones derivó como lo hizo, en su académico estudio y discurrir, en la Alemania nazi, en la Rusia soviética  , en los Estados  Unidos en los años treinta?, en los tres casos se supone de forma tan dispar, y   que se  trataba de obras de cultura científica avaladas por métodos estadísticos serios y compartidos  por todos y por investigadores de reconocido prestigio internacional. En realidad el poder de la Ciencia siempre ha atraído al poder político e ideológico del momento con fines instrumentales, aunque también el positivismo científico ha  colonizado las  ·ciencias· jurídicas, políticas,   económicas o morales (9).

   Siguiendo  a Boutroux y a Bergson,D’Ors considerará que siendo el devenir un cambio universal y continuo resulta que en el cosmos nada permanece igual a sí mismo. Los principios de identidad y de contradicción se cumplen absolutamente en la mente donde el intelecto ha solidificado en forma de concepto un momento del flujo real contrastado. Ese concepto, que  de por sí es aparentemente igual a sí mismo y no cambia , en realidad hace referencia a cosas que  de forma inesperada han cambiado,   ello no es una anomalía grave ya que la Teoría se puede ampliar y mejorar para explicar esos sucesos esporádicos . Luego los citados principios no se cumplen absolutamente en la realidad material; su vigencia es probabilística: “no podemos ya fijar en fórmulas matemáticas los hechos reales, sino únicamente las probabilidades de que se verifiquen los hechos” ( heisenberg: “Los nuevos fundamentos de la Ciencia) (10). Perseguir el movimiento temporal o espacial, captarlo y radiografiarlo conceptualmente  sería la función de la ciencia en sus  diferentes marcos de trabajo, las ecuaciones diferenciales y el cálculo infinitesimal habrían sido algunos de instrumentos finos utilizados en esta labor por los investigadores (11) .  Que a efectos prácticos los resultados sean óptimos , buenos o aceptables, especialmente en su expresión tecnológica, es lo que nos puede interesar preferentemente, en un nivel instrumental del conocimiento. Pero ello no implicaría que en otro nivel de exploración científico-filosófica, la problemática teórica del conocimiento persistiera. Como decía Agustín García Calvo (12),  el conflicto, siguiendo a Heráclito, es la madre de la vida, la tensión permanente del saber y del no saber son los planos que definen la arquitectura geométrica del conocimiento humano en general y también el científico.

   El lenguaje es contradictorio en sí mismo, en el sentido de que por un lado construye la realidad, gracias a las palabras semánticas, pero por otro lado, cuando se deja a las palabras sueltas, cuando se deja al lenguaje que siga y que marche, el lenguaje mismo también puede descubrir la falsificación de esa realidad construida por las propias palabras. Con el lenguaje más simbólico, en buena medida, se produce un exorcismo de la confusión pero éste es un proceso instrumental que nos obligará a abstraer facetas importantes de la realidad para quedarnos con aquellas que específicamente son objeto de nuestra investigación. Podríamos decir que esta es una limitación de nuestro propio conocimiento humano, que se ve olbligado a proceder en secuencias ordenadas en el tiempo para poder abarcar la temporalidad en una aparente expresión algorítmica dela intemporalidad que descubriría  los procesos físicos una aparente expresión  algorítmica de la intemporalidad que descubriría los procesos físicos secretos, ocultos, al cristalizarlos conceptualmente con nuestro léxico y nuestra simbología aritmética.

   La Ciencia intentaría eliminar los pseudo-problemas ; como diría García Calvo, hay que intentar que los problemas se planteen bien, buscar relaciones interdisciplinarias exige buscar cuestiones de fundamento sacándolas a la luz y formulándolas dentro de lo posible . La Ciencia, la literatura pueden hacernos a todos cultos, siguiendo a García Calvo, con grave riesgo de sometimiento al sistemas, pero no podemos olvidarnos que la inteligencia es puro metabolismo asume casi tanto como elimina, construye tanto como critica, más aún por su esencial  función descubridora es una pulsión más de la vida pálpito de la salutífera tensión del ser humano y de la parcial indeterminación del Universo. Ordenar la contradicción, con diferentes métodos, permite a la mente humana salvarse de la zozobra de la disolución. La coherencia de la  Ciencia se mantendría a salvo más por la necesidad de orden del espíritu y de la mente humana, antes que por la estructura íntima de la naturaleza (13).

  La ciencia matematizada, como escribió P. Feyerabend es una tradición del conocimiento entre otras muchas como la literatura, el arte, la estética, la ética,….., la artesanía, la mística. Efectivamente, el supuesto conocimiento místico, presente en cualquier momento del desarrollo de todas las civilizaciones, también se ha atrevido a adjudicarse el título de supremo, enexorable, absoluto y definitivo con diversas expresiones y modalidades claro está. Esto ya lo vio el gran J.R. Borges, tan grande como humilde. Y dando un salto no hacia el pasado sino simplemente un salto de culturas para el autor islámico Ibn Arabí en su obra “ las contemplaciones de los misterios”, donde en realidad pretendió que su teoría del conocimiento no fuese una simple alegoría de símbolos que pudiesen sustituirse, o, una ficción literaria, a fin de cuentas, una arista más de la realidad, sino que buscaría ser la expresión de un orden suprarracional fruto de unas vivencias efectivas, místicas, auténticas, inspiradas y fundadas , en este caso por la Revelación sobre todo lo real y conteniendo a lo real. Lo inexpresable se mostraría a través de la imaginación creadora, inteligible que captaría todo lo que al hombre no le está vedado captar, como en un cuento o en una poesía del mejor Borges (14).

   Pero en realidad la Física o la Química cuánticas o la Econometría financiera,….etc. ¿no serían también revelaciones para iniciados?, ¿Conocimientos mistéricos, recónditos, escondidos en el arcano del baúl  de la luz que ciega a los no iniciados que remueven obstáculos muy reales? ¿ no fue la matemática pitagórica una mística de la naturaleza y hasta de la dieta humana y del cuerpo de los pobres mortales ¿  En la historia del pensamiento científico nos encontramos con numerosas interacciones y entrecruzamientos entre la cosmovisión física de la génesis de la realidad, eliminando obstáculos, y centrándonos en su dimensión y evaluación propiamente científica, por ejemplo , en unificador y esclarecedor de todo,  en Roberto Grosseteste, la luz es el principio y a la vez  la fundación de todo lo real y onírico. La actividad se produce por medio de la formación del ámbito espacial que sólo la luz es capaz de engendrar (15),  este modo de producción del universo requiere ser entendido por medio de la geometría, la filosofía de la Naturaleza será a la vez una filosofía matemática y todo ello basándose, el autor inglés medieval, en I Juan I, 1 que afirma que : “ Dios es luz” que además de iluminar el entendimiento construye toda realidad y la posibilidad de nuestro conocimiento sobre ella, aquí ciertamente se crea un terreno propicio para que se deslice un cierto fideísmo. En el mismo I. Newton, la mecánica celeste tiene un principio de conservación que es la mente de Dios, expandida o contraída para el hombre.  Pero la mente de Dios.

   No simplemente me estoy refiriendo a la influencia de un ambiente místico en la obra de unos creadores de ciencia, porque R. Gosseteste fue un óptico, para su época, destacado; sino al valor fundacional, repito, y decisivo que ciertos conceptos puramente religiosos tienen en la misma coherencia sintáctica y deductiva de sus teorías. La casuística podría ser muy amplia y abarcaría a una numerosa representación de pensadores-científicos desde Pitágoras hasta Faraday y desde este último hasta Fermi o R. Thom.

   ¿ No podría llevarnos este cúmulo de hechos a afirmar que existe un factor constructivista ,y a veces ignorado, en algún aspecto, en la elaboración de los grandes sistemas científicos?  Thomas Kuhn en su visión de los paradigmas científicos, basándose en la psicología de la Gestalt considera que no hay, tan apenas, arbitrariedad en el cambio de visión de una categoría científica explicativa respecto a otra posterior, todas tienen su sentido, valor y acomodación lógica,  y más abarcante. Esto no implicaría un dadaísmo epistemológico del que fue acusado injustamente Paul Feyerabend en su “Tratado contra el método” o en su obra “Adiós a la razón”. Simplemente que la coherencia y la exactitud, respecto a los problemas científicos,  tienen en ocasiones pretensiones distintas y métodos de acercamiento al  descubrimiento y a la  justificación deductiva muy  diversos o hasta contrapuestos. Podría haber dispares soluciones o variadas  interpretaciones posibles a los retos a los que se enfrenta la Ciencia.  Pero existirían  unas limitaciones históricas y culturales obvias en la creación de las teorías científicas, pero por otra parte,  la decisión y preferencia del científico le convertirían casi en un artista, en un cirujano de la belleza modelador del intelecto más oportuno y adecuado en cada momento , respecto a cada asunto y problema a desentrañar y comprender.

   De hecho la estética y la Ciencia son dos elaboraciones del mismo cerebro humano basadas por acción o reacción en una misma realidad en no pocas ocasiones.  ¿ Cómo se ramifica esta relación y qué frutos da? Esto ya es el campo de la morfología de los fundamentos de la Ciencia y de sus frutos, pero incluso de la morfología de la Cultura y de la psico-sociología del descubrimiento y de la explicación científica. Paul Feyerabend se atrevió a relacionar incluso procedimientos lógicos como el “modus tollendo tollens” tanto en su genuina expresión formal, como en su supuesta epifania primigenia en el marco de la tragedia clásica para construir los nudos de los conflictos escénicos. Cabría en la Física cuántica una reformulación leve que siga haciendo del argumento    un modo de razonamiento válido. Hay modificaciones legítimas del antecedente Hay una veta inalterable recorrida por la savia de la vida que se manifiesta tanto en las cimas de las ciencias, como en las instituciones sociales o en las expresiones artísticas. Los asideros de la razón son múltiples, y, a ellos, se ciñe en cualquier actividad, de forma cambiante, pero correlacionada, según sus preferencias y sus constantes, arbitrarias, en cierto modo, pero no inconsecuentes, con el estilo del pensar propio de su ciclo cultural.

   Por ello las revoluciones científicas son o bien manifestaciones de los cambios radicales del estado del espíritu en una época “el pálpito de los tiempos”,o, también  tendrían la virtualidad de acelerar  o de mantener ese mismo cambio  enla consmovisión de la vida en un sentido  muy parecido al que planteó y cryó descubrir  w. Dilthey en su “ introducción a las Ciencias del Espíritu” (16).

   Probablemente más fácil sería establecer relaciones racionales rastreables entre la ciencia de época enmascarada en un paradigma conceptual , junto con todos los epifenómenos culturales, vitales y sociales de ese momento histórico, que intentar establecer una supuesta  ilación y trabazón continua entre las sucesivas teorías científicas fruto del cambio de mentalidad y percepción valorativa, de los mismos fenómenos empíricos, dentro del nuevo horizonte abierto  por las Revoluciones Científicas. Efectivamente, considero que la intraducibilidad  e inconmensurabilidad  de las Teoías Científicas cristalizadas en marcos epistemológicos, en paradigmas distintos, es uno de los rasgos de la ya larga historia de la ciencia. Incluso podríamos hablar , por consiguiente, de historias de la ciencia y hasta de filosofías de la ciencia  al referirnos a una ciencia hindú , a otra griega, hlenística, bajo medieval, renancentista, barroca,  ilustrada, moderna , posmoderna. La siempre anhelada, por algunos,  Ciencia Universal ( Aristóteles, Raimundo Llulio, Leibniz… R. Carnap) sólo podría atisbarse en la ordenada crítica , con los mismos criterios de los muy diferentes métodos científicos engendrados en culturas, ambientes filosóficos y religiosos muy dispares. Esto no implica relatividad sino adecuación del análisis de elementos distintos con reactivos diversos y adecuados, pero una acción procedimental, en su exigencia de búsqueda de rigor, siempre similares.  No dejamos por eso de recordar la magnífica obra del dominico Josez María  Bochensky sobre historia de la Lógica.  

   No creo que haya una discontinuidad cualitativa entre las técnicas de la agrimensura de los griegos clásicos y el desarrollo  de los modelos de explicación geométricos para su cartografía teórico-observacional del espacio estelar . De ls analogías simbólico-poéticas y de su relación con una cosmogonía concretas a las leyes de las proporciones métricas y de sus cálculos, no hay un salto en   vacío con el riesgo de la discontinuidad y de lacontinuidad y de la confusión que deja a la mente sin asideros racionales. Los retazos de la historia de la Ciencia son siempre retazos completos perfectamente delimitables por el recorte de un periodo histórico dado, donde, como hemos  ya señalado, hay múltiples correlaciones entre las dispares facetas de cualquier punto de vista de la cultura humana. 

   Ciertamente como escribió W,k.Guthrie (16),  el pitagorismo fue un calljón sin sálica científica por su reduccionismo empobrecedor – Zeller calificó a los pitagóricos “ de carentes de verdadero método y caprichosos” Siguiendo a Ilya Prigogine el conocimiento filosófico de la Naturaleza debía estar más cerca del genio artístico, de la actividad del creador  que entra en consonancia directa con de  la   naturaleza  productora y regeneradora de formas, que del trabajo de la Ciencia clásica matematizada a lo Diderot , a lo Galileo, al estilo matemático no agonista en definitiva.

   Frente al reduccionismo mecanicista, matematizante o bioquímico que formula la ecuación del orden de las partes como una sinópsis de las partes, Aristóteles con su causa formal, Hegel con su surgimiento del Espíritu de la Naturaleza y Bergson con su simple e irreprensible   acto de la organización-creación, aseguran que el todo es lo predominante.

   De la misma forma que la sinopsis neuronal es compleja, pero no confusa, essta analogía del orden biólogico nos puede servir para rechazar el confusionismo del predominio absorbente y empobrecedor de un modelo científico que pretende explicar todo desde su marco.  Asñi un anónimo discípulo de Arustóteles en los “magna Moralia” afurnñi: “ Pitágoras fue el primero que se ocupó de la virtud, pero de una forma equivocada; al reducir las virtudes a números , hizo que sus investigaciones no pudieran aplicarse a su materia, porque la justicia no es un numero al cuadrado”, y yo añadiría que de ello se pueda deducir excepto el sentido simbólico que entraña la noción de reciprocidad o compensación. Pero el pitagorismo identificaba número con realidad y a ésta con el espacio. Para los pitagóricos, los números están constituidos de elementos anteriores- limitado, ilimitado, impar y par-, pero, desde el punto de vista de la cosmogonía, ·en el porincipio existía el Uno”, la formación de dicha unidad es concebida de forma dispar según atendamos a la opinión de un pitagórico u otro. O podríamos hablar del encuentro de planos formando la pirámide o como afirma Teón podríamos igualarlo con el punto primigenio. La expresión natural de la pirámide era el fuego, racionalismo incipiente y poesía mitológica primordial seguían dándose la mano. La formación de dicha unidad es concebida de forma dispar según atendamos a la opinión de un pitagórico u otro. O podríamos hablar del encuentro de planos formando la pirámide o como afirma Teón podríamos igualarlo con el punto primiegenio. La expresión natural de la pirámide era el fuego, racionalismo incipientey y poesía mitológica primordial seguían dándose la mano.  La mente de los pitagóricos buscaba una explicación global y tranquilizadora que ofreciese garantía para el saber múltiple, sintonizando el intelecto con el orden del universo. Así la unidad del cosmos se constituía y se expresaba como aronía numérica. Lo obtuso  desintegra el número, es preciso sintonizar el intelecto con el orden del Universo. Así la unidad del cosmos se constituía y se expresaba como armonía numérica.

 Otra visión de los pitagóricos consistía en que algunos de ellos creían que los números se extienden  espacialmente y el vacío los mantiene aparte. Pero el vacío es una sustancia corpórea y no sólo para los Pitagóricos, entonces era difícil y arduo captarlos, la materia era una forma débil y tenue de materia; un vacio en apariencia, respiración y tiempo, siguiendo la interpretación de Aristóteles y Simplicio, nos encontraríamos con otro aspecto lo lo Ilimitado. ( adelantándose a la actual Física Teórica ).

   El origen germinal del cosmos era el material puro del tiempo, la razón del desarrollo del propio cosmos que en las secuencias espaciales admitiría la forma matemática de todas las cosas. Todo residuo de tiempo ilimitado como simple duración, o movimiento caótico, esperaba ser incluido en el cosmos y lo limitado por consiguiente sometido al éste es el “chrónos”. Tal como resalta el magno Historiador de la Filosofía griegaW.K.C.  Gurtrie, que publicó seis valiosos volúmenes dedicados exclusivamente al Filosofía Griega, además de otras obras.

   Es curioso como en Arquitas de Tarento podemos encontrar  una incipiente pero moderna teoría de la ley científica, él conseideraba, inspirándonos en Samursky (17).  Que una ley general se articula a partir de hechos singulares y con su adecuada aplicación posterior podemos descubrir detalles y la trabazón de hechos novedosos, que a su vez sirven para confirmar o desechar la Ley Científica. De un supuesto conocimiento del secreto de lo global podríamos alcanzar la seguridad en el conocimiento de lo particular. Por el número y la medida todo está relacionado. Su teoría global del conocimiento no le impidió sino que más bien  le impulsó a especializarse en ciertas ramas de la matemática aplicada; resolviendo el problema de la duplicación del cubo, avanzando en la determinación de las proporciones numéricas de las notas de la escala musical, nos fiamos de las referencias de Vitrubio, llegó a introducir la matemática en el estudio de la mecánica…Por otra parte, creyó en una concepción matemática del orden social y humano, que salvando las distancias de todo tipo que los separan, recuerdan los sistemas de w. Pareto ( 18)  en pleno sigo xx. Ciertamente resulta llamativo descubrir que Arquitas de Tarento defendió la infinitud del cosmos como lo hicieron muchos pitagóricos, planteando un sistema completo del espacio, casi el mismo, como afirma Luis Moya, de la Física de Newton, Arquitas de Tarento fue  lógico y sin cortes en cadena, mejor o peor,  todos sus razonamientos.  Su base estaba en la posibilidad de medir en las tres dimensiones por igual, sin jerarquía, de un modo pretenciosamente objetivo.  

   El argumento de Arquitas de Tarento interpretado por Lucrecio en “ De rerum natura” ( 19) se expresó así : “ Aunque se asigne un límite a todo el espacio existente, si después alguien se adelanta hasta el último de los confines extremos y arroja una fleca alada, ¿ qué posibilidad te parece más aceptable: que con potente fuerza vaya hacia donde ha sido enviada , o crees que algo puede impedírselo y oponerle un obstáculo? Pero si hay obstáculo, está más allá del arquero, que estaba ya (suponemos) en el último confín, por tanto hay más espacio, en cuyo extremo se podrá lanzar de nuevo la flecha”. Era en el fondo, como diría E. D’Ors, ser más euclidiano que Euclides, poder aplicar la geometría más allá del límite de lo sinóptico con el mismo éxito en otros espacios, con otras, formas con el mismo estilo de pensamiento. No se repite una igualdad idéntica y repetitiva fuera del hombre, sí una igualdad parcial  Física en el confín del pensamiento.

   Desde el momento en el que el número se contamina con los límites de la percepción empírica, se difumina en algún grado la abstracción que es su médula, pero en su modulación geométrica alcanza otra función práctica. Pero el intelectualismo que pugna por encontrar  su aritmética en Arquitas solo alcanzaría una expresión adecuada en la geometría analítica  creada siglos después por Descartes y por  Fermat  , este último llegó a plantear un cálculo infinitesimal de probabilidades ; en la  portentosa Francia arraigó la simiente de la matemática pitagórica con la pre Ilustración que a todos nos iluminó. Diderot fue disputado por las diferentes cortes europeas incluyendo Rusia con Catalina II , Catalina la grande.

 

Notas:

, Barcelona, ( 9) José Rubio Caracedo “ Positivismo, Hermenéutica y Teoría  crítica en las ciencias sociales, Editorial Humanitas.

Barcelona, 1984, p. 29.  Y Gonzalo Fernández de la Mora en” Filósofos Españoles en el s. XX”. Planeta. Barcelona pags. 55 a 88.

(10 y 11) W. Heisenber, “La imagen de la naturaleza en la Física actual”, Ediciones Orbis, S.A., Barcelona, 1986. p. 25. P.M. Urbaneja, “las raíces del cálculo infinitesimal en el siglo XVIII”, Madrid, 1986.

José Rubio Carracedo “Positivismo, hermenéutica y teoría crítica en las Ciencias Sociales-Editorial  Humanitas, pag. 29. Barcelona.

( 12) Agustín García Calvo, “ Razón común- Heráclito”. Editorial Lucina, Madrid, 1985.

(13) Jorge Luis Borges-Osvaldo Ferrari. Los diálogos. Seix Barral, Barcelona, 2004- p.196

(14-15 ) Miguel Cruz Hernández” Historia en el pensamiento del Mundo

Islámico “Alianza     Universidad, 2 vols. Madrid, 1981. W. Dilthey ,

“Introducción a las ciencias del espíritu”, prólogo de José Ortega y Gasset, Alianza Universidad , Madrid, 1984.

  (16) W.k. Gütrie, Historia de la Filosofía Griega, Gredos Madrid V.I, p. 291.Y Dilthey, “ Introducción a las ciencias del espíritu, prólogo de José Ortega y Gasset, Alianza Universidad, Madrid,

  (17) S. Sambursky, “El mundo físico de los griegos”. Alianza Universidad, pags. 57-59, Madrid, 1990.

  (18) W. Pareto, “Forma y equilibrio sociales”, Alianza Universidad, Madrid, 1980.

  (19) Lucrecio, “De rerum natura”, C.S.I. C. Libro I, Madrid, 1983. Y Lucio Lombardo Radice. “La Matemática de Pitágoras a Newton”. Editorial Laia


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