Escribo este artículo el 30 de agosto, e ignoro, si se publica, cuándo saldrá este artículo, y cuando escribo estas líneas también desconozco si la peligrosa previsión que se expone aquí a fines de agosto de 2025 se habrá cumplido antes de finalizar septiembre.
Hace 50 años tuvo lugar la Marcha Verde, cuando Marruecos lanzó sobre el antiguo Sáhara Español unas 350.000 personas con militares marroquíes infiltrados, y aprovechando la agonía del General Franco, el apoyo estadounidense a Marruecos y la incertidumbre política hacia la ya iniciada transición, el Monarca emérito, que tenía todos los poderes del Estado cedidos por el Generalísimo, cedió el territorio sin pegar un solo tiro, pese a que Franco había ordenado la defensa a ultranza del mismo, y a tal efecto emplazó varias unidades militares con campos de minas y enormes cañones autopropulsados. Esta cesión fue percibida por el pueblo saharaui como una clara traición, al perder sus tierras (y cientos de ellos sus vidas) por la represión marroquí, ya que 73.497 personas con DNI español se encontraron completamente desprotegidas de la noche a la mañana todo al ser entregadas sus tierras y pertenencias a la ocupación marroquí.
El último acto de la ofensiva marroquí contra España tuvo lugar en Mayo 2021, cuando entraron en 24 horas 15,000 personas, en Ceuta, -una ciudad de tan solo 85.000 habitantes-, la mayoría de ellos menores de edad, y como confirmó en informe el CNI, el gobierno marroquí los engañó diciéndoles que si pasaban la valla de Ceuta mejorarían sensiblemente su nivel de vida en poco tiempo, y aunque Marruecos sufrió el reproche de la UE por manipulación política de menores, el gobierno español fue chantajeado en una ocasión más con nuevas concesiones.
Desde mediados de este año, circula en redes relacionadas con la Geopolítica con temas militares, que Marruecos pretende celebrar los 50 años de la Marcha Verde de 1975 con una nueva Marcha Verde que les permita conquistar definitivamente Ceuta y Melilla, y a tal efecto ha habido comunicados de convocatoria por varias organizaciones nacionalistas marroquíes.
Si marruecos lanza 100.000 o mas personas (unas 50.000 contra cada ciudad), podrían desencadenarse tes escenarios: conflicto ¨humanitario¨ grave, guerra híbrida España-Marruecos o una guerra total convencional, siendo el segundo escenario citado el más probable. En cualquier caso, el riesgo de los dos últimos escenarios posibles sería la posibilidad de que cientos o miles de civiles y militares españoles fueran muertos, heridos o prisioneros.
Aunque el escenario más peligroso sería el de una guerra total Marruecos contra España, no es (de momento), el que parece tener más posibilidades, sino que lo más lógico es que tuviera lugar una guerra híbrida, en la que tras el cruce violento de 100.000 o más supuestos ¨civiles¨ marroquíes se desencadenaría el caos, la violencia y el pillaje, con el gravante de que se estima que al menos la décima parte de los invasores serían miembros de las fuerzas armadas y policiales marroquíes disfrazados de civiles y portando armas, lo que desencadenaría una situación extremadamente peligrosa para España: si la Policía Nacional, Ejército y Guardia Civil responden con las armas, Marruecos ganaría la partida mediática, (al menos a corto plazo), denunciando ante la Comunidad Internacional el ensañamiento militar y policial español, acusando de genocidio a un país que se defiende, y en el mundo árabe en particular y musulmane en general, se sucederían comparaciones con Gaza prontamente, dañando gravemente la imagen internacional de España y provocando reacciones de apoyo a Marruecos, entre las que no se puede descartar una nueva Yihad, en este caso para islamizar las ciudades con voluntarios de todo el mundo musulmán.
Si como es de prever por órdenes del Presidente, ni el Ejército ni la policía actúan, o lo hacen de manera muy débil, España quedaría en una situación de extrema peligrosidad: a corto plazo se sucederían asaltos, asesinatos, violaciones, y pérdidas de propiedades de miles de personas de nacionalidad española, con el agravante de que Marruecos se envalentonaría para dar pasos todavía más peligrosos contra España
Efectivamente, el problema de una concesión total a la pretensión de anexión de ambas ciudades, es que, además de dejar a su suerte a los aproximadamente 175,000 españoles, supondría un crecimiento exponencial de los planes imperialistas y expansionistas del Gran Marruecos que no paran ahí, sino que también desean la incorporación de las Islas de Perejil, Chafarinas y Canarias, y ulteriormente de toda Andalucía, dado que el límite final a esas pretensiones territoriales, -según el nacionalismo radical marroquí-, está en la mezquita de Córdoba; obviamente Marruecos no tiene capacidad militar de invadir las Islas Canarias, si un gobierno decidiera defender las mismas aprovechando la superioridad aérea y de la Armada de España sobre Marruecos, pero precisamente lo que ha demostrado la historia española de los últimos 50 años es la completa inoperancia, cuando no cierto grado de cobardía y traición de todos los gobiernos españoles desde septiembre de 1975, que han cedido y se han plegado a todo el chantaje del imperialismo marroquí, desde la Marcha Verde que ocupó el Antiguo Sáhara español hasta la ausencia de voluntad de querer contrarrestar las medidas de fomento de la inmigración ilegal y masiva del Rey de Marruecos, que no ha dudado a la hora de engañar a los menores de su propio pueblo para mandarlos a España, como manera de presionar a los sucesivos gobiernos españoles, con el agravante de que una parte de la clase política española tiene turbios negocios que se relacionan con Marruecos, y que lógicamente suponen el sometimiento a un chantaje permanente para no verse salpicados con una revelación de información que procediese de Rabat.
Aunque el pueblo marroquí y el español comparten siglos de convivencia y una cultura común, el problema actual, por lo que respecta a la parte de responsabilidad marroquí, es la existencia de una monarquía que trata de desviar sus problemas internos proyectando a su población contra España. Así, el poder político marroquí ha conseguido que el país norteafricano será el más toxico de toda la comunidad internacional contra España, dado que:
Marruecos ha cerrado unilateralmente aduanas de las ciudades españolas norteafricanas para estrangularlas económicamente, cosa que ha conseguido a la perfección
Marruecos continuamente chantajea abriendo y cerrando sus fronteras, y como reconocen miembros del CNI, periódicamente vacía sus cárceles, enviando a España delincuentes de todo pelaje, incluso psicópatas, asesinos y violadores.
Marruecos tiene una postura laxa respecto a la persecución del tráfico de drogas de ambos lados del Estrecho, hecho que ha sido revelado por una juez de Cádiz y varios medios de comunicación españoles (entre ellos El Español), constando el indulto por parte del Rey de marruecos a varios cientos de personas acusadas de participar en el comercio de sustancias psicotrópicas.
Es cierto, como denuncia la actual oposición política española, que es responsable este gobierno por todo lo que se ha dicho en este artículo respecto a su ausencia de actuación decidida de defensa de nuestros intereses frente a la monarquía alahuí, pero los que únicamente señalan a Sánchez como culpable de todo deberían tener en cuenta también:
Que fue el primer partido de la actual oposición política española el que suprimió el servicio militar obligatorio, escuela de ciudadanía, y que permitía en épocas de incertidumbre y turbulencia geopolítica como la actual, tener una reserva armada en caso de necesidad y una buena conciencia colectiva de defensa.
Que solamente un partido con representación parlamentaria en España pide el endurecimiento de la política exterior respecto a Marruecos y la defensa de nuestras fronteras; a los demás estas imperiosas necesidades al parecer les traen sin cuidado.
Que la mayor parte de la sociedad española es relativamente responsable de lo que tenemos por acción u omisión, dado que durante mucho tiempo se despreció el factor Defensa en la política nacional, se aceptó la reducción del presupuesto de defensa hasta porcentajes irrisorios (de tan solo un 2% del PIB), y se consintieron todas las ofensas al ejército y a la patria por buena parte de la sociedad, y la mayoría ha seguido votando a todos los partidos políticos responsables de todo esto por acción u omisión.
El problema de la nueva Marcha Verde no es si tendrá lugar o no; el problema es determinar si será este 2025, el año próximo, o al siguiente, dado que el plan marroquí es la consecución de la soberanía de ambas ciudades a más tardar en 2030. Marruecos tiene todas las de ganar a corto plazo: un Ejército rearmado con armamento de Rusia, Bielorrusia, Estados Unidos, Francia e Israel. Una enorme población juvenil frente al envejecimiento poblacional español, una quinta columna en las principales ciudades españolas que puede coordinarse con la ofensiva exterior para generar el caos en España, y el apoyo de Estados Unidos, Francia e Israel para cometer sus fechorías. Nunca hemos sido tan débiles, pero si llega la guerra, ojalá suponga, dado que no hay mal que por bien no venga, el despertar de un pueblo dormido en vías de extinción.