Desde Nuestra
América, representantes de comunidades y movimientos sociales del mundo ofrecen
un contundente clamor ético para corregir el rumbo suicida de la humanidad.
La Conferencia Mundial de los Pueblos
sobre Cambio Climático y Defensa de la Vida, realizada en Tiquipaya Bolivia, 10
a 12 de octubre 2015, que contó en su clausura con la presencia de los
presidentes Evo Morales de Bolivia, Rafael Correa de Ecuador y Nicolás Maduro
de Venezuela. Emitió una declaración como una
respuesta urgente a un fallido sistema capitalista y modelo civilizatorio que
son la causa estructural de la crisis climática en el mundo. Con propuestas para
la conferencia de la ONU sobre Cambio Climático de París, en diciembre 2015, medio
ambiente, desarrollo sostenible, así como para la agenda permanente de los
pueblos para la defensa de la vida.
En
el análisis sobre la crisis global ética mundial, la declaración afirma que No
es solamente el modelo armamentista y de la guerra el que destruye la vida en
el planeta, también son los modelos económicos y la arquitectura financiera
internacional los que estrangulan las economías de los países que intentan ser
soberanos y dignos. En consecuencia se propone un nuevo
rumbo civilizatorio: El mundo precisa
transitar hacia la visión holística del Vivir Bien, profundizando la
complementariedad entre los derechos de los pueblos y los derechos de la Madre
Tierra.
El cambio de rumbo requiere un esfuerzo
global espiritual: Las religiones y
espiritualidades del mundo son el resguardo moral de la sociedad en la
construcción de una cultura de paz y cultura de vida, de diálogo a la solución
de la crisis climática y a la crisis social que destruye la vida y nuestros
valores comunitarios, y crea desequilibrios y conflictos en las sociedades,…
La humanidad no debe vivir separada en
clases, dividida por élites políticas y bajo religiones y creencias impuestas a
la fuerza, bajo visiones que separan a los seres humanos de la naturaleza y
rompen el equilibrio entre los seres vivos.
Luego de evaluar los logros desde la
conferencia de los pueblos de 2010, consideran entre los desafíos actuales una Declaración Universal de Derechos de la
Madre Tierra, un tribunal de justicia climática y un mecanismo internacional
para transferencia de tecnología. Se expresan diez grupos de acciones de los
pueblos para defender la vida y contra el cambio climático. Allí plantean la
vivencia y propuesta del "Vivir Bien" como una nueva forma de
convivencia alternativa que erradique el capitalismo. Reafirma los principios
ancestrales del Ama Sua (no seas ladrón), Ama Llulla (no seas mentiroso) y Ama
Quella (no seas flojo), reconocidos por la ONU como principios universales para
los pueblos. Propone formular un Plan de
Acción Mundial de los pueblos hacia un nuevo orden mundial anticapitalista,
antiimperialista y anticolonialista basado en el Vivir Bien y en los derechos
de los pueblos.
Clamor
ético y espiritual, que unido a otros, como la encíclica Laudato Si del Papa Francisco, urge se atienda por comunidades y gobiernos
responsables en defensa de la vida.